Bianca se fue a atender a varios invitados y nosotros nos adentramos en la fiesta, Marko fue muy solicitado, todos querían su atención, siempre estaba conversando con alguien, varias personas se acercaron a mí a saludarme, con más distancia que antes, lo que suponía era por ser la esposa del jefe de la Bratva. Cuando finalmente nos quedamos solos, el momento que menos quería llego, mis padres con una sonrisa en sus rostros se acercaron a nosotros, Marko nunca me soltó y apenas los vio se tensó visiblemente. ―Buenas noches Marko― mi padre le tendió la mano que él nunca acepto, enseguida se recompuso del desaire―. Francesca ¿Cómo han estado? ―Bien― respondió simplemente de manera fría y hosca. ―Hija― mi madre me miro de arriba abajo―. Bonito vestido, se luciría más sino fuera por esos ki

