7 "Lo que tiene que ser es"

3411 Words
Cy me observa, está serio. No digo nada, pero mi expresión lo dice todo. —Jay. —Me llama. No puedo reaccionar, la noticia me ha caído un poco mal. Porque significa que estará por lo mínimo tres meses fuera del país y lejos de mí, me levanto del sofá y dejo la taza sobre la mesa de centro. Mis ánimos han caído al subsuelo. —Jay. —No puedo, Cy. Es mi límite, no puedo soportar más distanciamiento. —¿Qué? —No puedo seguir... así. —Siento un nudo en la garganta y el pecho se me aprieta con las ganas de llorar que me invaden— ¿No crees que tal vez todo esto es una señal? Avanza muy rápido hacia mí, sin tocarme. Sus ojos se abren mucho, tal vez siente miedo como yo. Porque se ve asustado. —¿Señal de qué? ¿De qué hablas? No hay ninguna señal aquí, solo son unos meses y... —¿Me estás jodiendo? ¿Hasta cuándo serán: "unos meses"? ¡Van casi dos años de relación intermitente! Y sí, sé en lo que me metía cuando acepté casarme contigo, sé lo que englobaba estar en una relación con una figura pública, pero... Es demasiado, Cy. Yo... No puedo, no quiero tener un novio a miles de kilómetros. —Jay. —No. —niego— No voy a hacerte decidir porque siempre he sido madura con respecto a tu carrera, pero... —¿Vas a terminarme? Me callo. No sé exactamente lo que voy a hacer, pero creo que lo más correcto es tomarnos un tiempo. —¿Me estás terminando, Jaden? Y se me escapan algunas lágrimas. Niego. No puedo hacerlo. Enseguida me abraza. —Lamento todo esto, princesa. —susurra. Sus brazos se aprietan a mi alrededor con fuerza— Pero entiéndeme, por favor. No puedo simplemente no ir, es mi trabajo ahora. Asiento, con los ojos llenos de lágrimas. Lo entiendo, sí que lo hago. Cy colgó su bata hace más de un año y ser el vocalista de Side Gloomy es su nueva carrera. Es todo lo que tiene. Lo que ama. Y es exitoso. Lo que menos quiero es ponerlo en una situación difícil, no puedo dejarlo entre la espada y la pared. No haré lo que le hizo Hallie, él escogió a la música por sobre ella y estoy segura de que haría lo mismo conmigo. —Te juro que vendré apenas termine todo, y nos casaremos. Estaremos juntos. Lo miro y asiento. —No te aburras de mí. —Lo mismo te pido. —dice. Cy y yo compartimos el resto de los días que nos quedan juntos, hasta que debe irse. Intentamos no pensar en el tiempo que debemos afrontar separados para evitar negatividades, guiándonos por el mantra de papá Paúl. Lo que tiene que ser es. Y estoy segura de que si Cy es para mí lo será y punto. Finalmente, en nuestro último día juntos vamos a almorzar con su familia y todo sale mejor de lo esperado. Creo que su madre ya empieza a hacerse la idea de que verdaderamente soy su prometida y estamos en una relación seria. Me alegra en parte, porque significa que empieza a asumir que estaré mucho tiempo en la vida de su hijo. También porque se nota el esfuerzo que hace por llevarse bien conmigo. Por la noche lo llevo al aeropuerto y después de abrazarnos y lloriquear como los sentimentales que somos bajo la burla de los chicos y los gritos de algunos fanáticos que aparecen nos despedimos. Mi regreso a casa es solitario, aburrido y nostálgico. Ni siquiera el mismo Cy sabe cuándo regresará, y me preocupa. Para evitar hundirme en la tristeza decido irme a beber algunas copas con Stei y Sandra, Sophie se nos une porque sigue en la ciudad, y aunque la rubia es medio fresa e idiota acepto porque se lleva bien con mi mejor amiga. También porque es mi prima y mala sangre no soy. —Mira el tipo de allá —Habla la morena. Sandra que acaba de salir de la peluquería con su cabello teñido de rosa se airea con la mano en un gesto claro de que le parece guapo— No deja de verte, Jay Jay. Ruedo los ojos. Me están tomando el pelo, se han pasado los últimos minutos diciendo que cualquier ser humano con pene que se atraviese me está mirando para ver mi reacción. Sophie se ríe. —Prima, se burlan de ti. Es todo. —Estoy enamorada ¿Vale? Déjenme vivir mi dolor en paz. Ellas no entienden mi estado de ánimo porque no son quiénes viven una relación a distancia. —Buuuu. —Sandra voltea su pulgar frente a mí. Sandra es amiga de Stei, trabajan juntas en BBC News, es libanesa. La conocí hace seis meses y desde entonces se unió al grupito de las zorras locas. Me cae súper bien. Se ha convertido en mi amiga. —La zorra ésta perdió el encanto hace un buen rato por el palo mágico de Vitalis. Esa es mi mejor amiga siendo una perra como siempre. Ruedo los ojos. —¿De verdad eras tan zorra así? —Sophie pestañea muy rápido, y me causa risa porque es mucho mayor que yo, pero es tan santurrona que aburre. Giovana diría que no la han revolcado bien. Hablando de Giovana, va a matarme cuando sepa que vine al club sin ella. Gio, como ya la llamo, es mi asistente. Una asiática que se ha convertido en mi hermana. Hasta Stei se ha puesto celosa de ella. —Hagamos algo —me levanto del taburete y elevo mi copa— Esta noche es de confesiones para liberar el alma, yo confesaré lo que quieran saber y ustedes también. Stei sonríe divertida, Sandra también. La rubia me mira medio perdida. —Sí, no te diré que era una zorra, querida prima, porque lo sigo siendo y orgullosa. Sólo que ahora lo soy con mi prometido nada más, soy una maldita actriz porno con él, me encanta. Es divertido ser una zorra pero no una promiscua —empiezo. Los ojos de la rubia se abren muy grande porque mi voz se escucha alta y fuerte, supongo que siente pena por llamar la atención en el bar— Así que sí, soy una zorra. He hecho tríos, orgías y todo lo que se te ocurra. Ahora que despejaste la duda yo quiero saber algo: ¿Qué pasó entre Richie y tú? Esa espina chismográfica vive en mí desde hace mucho. Stei traga saliva, medio incómoda. Ambas hemos estado sacando teorías y conclusiones desde hace años y hemos llegado al acuerdo de que lo que sea que sucedió dividió a la familia de mi tío Carlos de cierta manera, puesto que aunque son unidos nunca los he visto a los cuatro juntos. —Eso es personal. ¿Qué? Esperen un momento... —Te lo cogiste. —la señalo boquiabierta. La idea me parece de lo más espantosa, pero no es del todo imposible ya que el primo Richard es adoptado y básicamente no habrían hecho nada malo. Sólo que... Criarte con alguien y luego acostarte con esa persona da asco. —Jaden. —Stei intenta detenerme, pero ya me he metido en mi papel de reportera. Y cuando entró allí nadie me saca. —Te acostaste con tu propio hermano y... —Pienso rápidamente en otra situación que sea suficiente causal de distanciamiento, pero no hay. A menos que yo sea demasiado exagerada y me esté yendo a los límites—. Y los descubrieron. Niega. Ah me equivoqué, va a querer cachetearme ahora. Pero su cara es de impresión. —Nunca lo descubrieron. —confiesa. Y eso nos deja a todas impactadas. Mierda, sí la pegué. —¿Qué? ¿Asumes tú incesto? —¿Qué quieres que diga? ¿Que no me acosté con él? Pues no, sí lo hice y lo disfruté. Madre Santísima. Mi putería acaba de ser desplazada por mi prima la santurrona. —¿Por qué no se hablan entonces? —Porque él se enamoró de otra persona, y tuvo un hijo. Como yo no he podido superarlo aún prefiero mantener la distancia. Además... Sucedieron cosas. Mierda, loco. Me voy pa' atrás, agárrenme. —Pero si Richard no está con nadie, el pequeño Saúl... —Ella no está muerta, Jaden ¿Es lo que has escuchado toda tu vida? Pues no, se llama Endreina y la conoció en Seattle porque tu papá se la metió por los ojos. Ah, caray. Ahora entiendo por que Sophie odia a Jack y por que no fue a la boda de mi madre con él. —¿Y dónde está Endreina ahora? Es súper raro todo esto porque yo sé que no existe alguna Endreina. —No lo sé, pregúntale a Richard ya que son tan unidos. —Espera un momento, Sophie. Nosotras nunca hemos visto a alguna mujer con Richie, menos a una tal Endreina, desde que conocimos a Saúl siempre ha estado solo. —Esa es Stei— Incluso, llegamos a pensar que era gay. —Sí, Richie siempre ha estado solo con su hijo. No voy a decirle lo que sé ahora porque este chisme me parece de lo más interesante, y quiero ver hasta donde le puedo sacar información a Sophie. Mi prima me mira, está seria y parece enojada. Tal vez he sido muy imprudente. Que se ponga curita y siga contando. —¿Desde cuándo no ves a Richie? —Sandra interviene por fin. —Ni siquiera lo recuerdo. —¿Qué pasaría si se ven ahora? —Nada, Jackson fue muy claro. Frunzo el ceño. ¿Mi papá qué tiene que ver en todo esto? —¿Qué hizo mi papá? Ella me observa, se levanta, coje la cartera del espaldar del taburete y se va tan rápido que no asimilo nada. ¿Qué carajos pasó aquí? La mañana siguiente estoy desayunando con Philips en el cafetín del canal, se ha empeñado en perseguirme por cada espacio. Es medio detestable su actitud obsesiva porque me obstina, pero he intentado llevarlo con calma, respirando profundo. Porque no puedo simplemente partirle un florero en la cabeza. Me trago todo el desayuno que es una marginalidad y exageración en menos de lo normal. Extrañamente amanecí con un apetito de monstruo y no me interesa engordar un par de kilos. Ya he estado pasada de peso antes, no me afecta. —Vi que Side Gloomy salió de gira. —Y no te importa. —zanjo. — ¿No te molesta pasar tanto tiempo sola? —Y no te importa. —repito. —Cy no te merece. —Y definitivamente no te importa. Odio que este tipo hable sin saber, quien no lo merece soy yo. —Jaden, cariño, en serio me gustas, y me encantaría poder entablar una relación seria contigo... Me le quedó viendo, enojada, aburrida y con ganas de llorar a la vez. Una mezcla de sentimientos que explotan dentro de mí, pero en lugar de levantarme y darle la espalda, ignorarlo o incluso arrojarle mi café encima lo único que hago es vomitar sobre la mesa. Menuda mierda todo. Intento detenerme, pero soy una fuente en todo su esplendor. Ni me fijo en Phillips, no sé si se levanta, sólo sé que cuando he expulsado todo los ojos me lagrimean y toso porque me arde la garganta. Intento levantarme pero mis piernas tiemblan. —¿Qué ven ustedes? —Escucho la voz de Cups otra vez. Se siente enojado con la indiscreción de los demás. Él es quien me ayuda a ponerme de pie, me dejo guiar por sus manos porque sinceramente de manera repentina me siento fatal, necesito su ayuda. Siento frío y mis dientes castañean. Avanzo hasta el baño de damas con él sosteniéndome. Me acompaña hasta el lavamanos y se queda a mí lado mientras que me lavo la cara y enjuago la boca. — ¿Puedes llevarme a emergencias? —pregunto cuando todo empieza a darme vueltas. Lo veo asentir, incluso veo sus labios articular un "sí" pero no escucho nada porque a los segundos me estoy desplomando en el suelo. *** Embarazada. Phillips tiene una cara de impacto total, yo por el contrario estoy feliz. Aunque también preocupada, no quiero perder a este nuevo bebé. Los análisis de sangre llegaron hace más de diez minutos y el doctor habla y habla, tanto que quiero salir corriendo. El pelinegro es el único que me acompaña, así que se ha quedado a escuchar. —Así que felicidades. —Nos dice a ambos. —No, no. —Hablamos a la vez. —Él no es el padre. El doctor nos mira apenado. —No, por desgracia no. Pero estoy aquí, fíjese. Interesante ¿No? La voz de Phillip suena a sarcasmo puro. Y aunque su comentario me molesta, sólo por respeto con el doctor no lo abofeteo. Finalmente salimos del hospital y no dejo de sonreír ni un momento, imaginando la reacción de Cy cuando le diga. Incluso, conociéndolo sé que es capaz de regresarse. —¿Se lo dirás a Cy? Y vuelve el perro arrepentido. —Ese no es tu problema, Phillip. Deja de molestarme, no saldré contigo jamás. Se ríe el desgraciado. —De acuerdo, es una excelente manera de agradecerme por traerte al hospital. Ruedo los ojos. —Gracias por ser un buen compañero, ahora deja de insinuarte, gracias. Y me alejo de él, camino rápido. —Espera, no puedes irte así por ahí ¿Y si te desmayas otra vez? —Estaré bien, me vienen a buscar. —¿Quién? ¿Tu novio fantasma? Le muestro el dedo del medio, irritada. —No es tu puto problema quién venga a buscarme. Pero ni siendo una grosera me logro deshacer de Phillip Cups, hasta que papá pasa a buscarme y el pelinegro lo saluda con cordialidad antes de despedirse de ambos. La lengua me pica por soltarlo todo, necesito contarle a alguien que estoy en cinta, pero me contengo y decido preguntar por algo que ha rondado mi cabeza. —¿Qué le hiciste a Sophie, papá? —Nada. Su respuesta es inmediata. Sospechoso. —No, esa no era la pregunta. Realmente quería saber ¿Qué le dijiste a Sophie? —No le he dicho nada. —¿Qué le dijiste de Richard? ¿Por qué no le contaste que Saúl es adoptado y que Richie lo tiene con él porque se encariñó con el niño cuando estuvo trabajando en tu orfanato? —¿Tu cómo sabes eso? —Soy periodista ¿Te extraña? Ahora, ¿Por qué Sophie y él no se hablan? ¿Porque durmieron juntos? —Hice lo correcto para que la familia de tu mamá no se dividiera, sé lo que es no tener una familia y no quería eso para Richie. Sólo lo protegía de una estupidez que les iba a costar caro. —Ni siquiera son familia. —Se criaron juntos como si lo fueran, es horrible, Jaden ¿Tú lo harías? Definitivamente no. Qué puto asco. — ¿Pero qué le hiciste creer a Sophie? —Me vas a odiar si te lo digo, así que confórmarte con saber que sólo hice lo mejor para la familia Colleman. Asiento. Bien. —Vale, me conformaré con saber que eres el culpable de que Sophie este medio zafada del coco. —Ah no. —Se defiende— Si ella sigue con el trauma es su problema, han pasado muchos años desde que los separé, que se busque un novio y dejé las cosas sanas como están. No puede ser tan enferma, hasta Richie lo superó, y eso que él se metió en un puto despecho del asco. Su crueldad me impresiona porque nunca lo había oído hablar así, y ser tan frío. —Estoy sorprendida. —confieso. —Soy mucho peor que esto, hija. Por la noche estoy comiendo helado en la sala del departamento, mis dedos pican por llamar al rubio y decirle que seremos padres. Pero un mensaje de Sandra me llega. Sandra: ¿Has mirado el programa especial de Phillip hoy? Stei se ha unido al grupo mediante un enlace. Sophie se ha unido al grupo mediante un enlace. Giovana se ha unido al grupo mediante un enlace. Sophie: Jay, no vayas a enloquecer. Stei: Primero pide pruebas. ¿Qué? No sé de qué hablan. Pero siento miedo de que el imbécil haya sacado al aire la noticia de que estoy embarazada, cojo el control remoto y paso de canales hasta que lo consigo en la emisión nocturna especial de hoy. La cintilla inferior resalta el chisme de farándula del que hablan. "Cy en la cima del descaro" —Sabemos que la pasada noche el vocalista de Side Gloomy emprendió una gira de medios debido al éxito que constituye esta banda de Rock del momento. Conocemos que mantiene una relación pública y notoria con nuestra compañera de canal Jaden Walker, sin embargo, esta tarde ha sido fotografiado besando a la modelo Dadisha Ramiz, y no precisamente en la mejilla ¿Qué opinas de esto, Anastasia? —Phillip, las relaciones de parejas en personas del medio artístico llegan a su fin con mucha frecuencia ¿No? No es un secreto. Y pues Cy no es el primero dentro de las pantallas en ser atrapado siendo infiel. —Claro, pero debemos resaltar que ayer subió una fotografía a su cuenta de pictagram con su novia, fotografía que llegó a los tres millones de me gustas en menos de diez minutos. Y hoy sale con esto —Philip habla muy pausado. La fotografía se muestra en la pantalla y evidentemente se muestra a Cy y a Dadisha dándose un beso en los labios, al lado de dicha imagen se encuentra la nuestra— No es el rey del rock, es el rey del descaro. Con una excelente mujer a su lado y dando espectáculos con otras. Muy desagradable. Miro mi celular otra vez, las chicas han dejado demasiados mensajes. Entro a mi pictagram y veo que tengo miles de menciones relacionadas con esta situación, busco a Cy en el buscador y me consigo con que ha borrado todas nuestras fotos, excepto la última, que fue la que subió anoche. Respiró profundo y entro al grupo. Yo: Estoy embarazada. Stei: ¿QUÉ? Sophie: No digas eso, prima ¿En serio? Sandra: Maldición. Giovana: No puedes hablar en serio. Yo: Mañana debo ir a hacerme un par de exámenes para saber qué tiempo tengo exactamente. Mi corazón late muy deprisa y me lleno de demasiadas dudas y preguntas. Me entra una videollamada de Cy, enseguida contesto. Su cara aparece en la pantalla, hay mucha bulla del otro lado. —Cierren la puta boca, carajo. —Es él. No digo nada, sólo lo observo. Y un largo silencio se extiende. —Ya vi todo, las noticias internacionales me están destruyendo. —habla— Y sé que debes estar enojada, pero Dadisha y yo... —Entiendo, siempre es un error ¿Vale? Tu eres el santo Vitalis, igual que con Donna, o con la chica que dejaste dormir en tu habitación hace un tiempo, o con la chica que te acostaste estando con Hallie. —lanzo todo mi veneno— Tu no partes ni un plato ¿Verdad? Hay que llevarte al Vaticano para que te beatifiquen. Y supongo que ahora me dirás que Dadisha iba caminando contigo y se tropezaron por accidente y se besaron. Todo "accidentalmente" que oportuno. —Jay, no es así. Ella me besó y ya está, fue todo. —Claro, espectacular. Ella es la zorra que te besa porque quiso y tú la santa paloma. Lo veo rodar los ojos, se pasa las manos por el cabello. —No hablaré contigo ahora ¿Vale? Estás enojada y no piensas. Te llamaré maña... —¿Que no pienso? Vete a la mierda, Vitalis. Acabo de salir del hospital y me encuentro con esta porquería de que mi prometido se besó a otra ¿Cómo crees que me siento? Empiezo a alterarme. —¿Del hospital? ¿Por qué? ¿Qué hacías allí? —No te importa. —Sí me importa. Y me quedo callada, él me mira preocupado a través de la pantalla. —Jay. —Es que... Estoy... Es... No importa, no es nada. —¿Que pasó? Dímelo. —Embarazada. Estoy embarazada.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD