el pequeño lazo que te separa de la vida y la muerte es muy pequeño y frágil, muchos pasan sus vidas sin importar eso, pero otros que saben que no tienen el tiempo suficiente, lo valoran mucho. en la cama del hospital, un paciente muy común, estaba en la cama, la maquina que lo mantenía con vida, funcionaba perfectamente, nada era anormal, para muchos de los pacientes de ese hospital morían en soledad, sus parientes no tenían tiempo de visitas o de preocuparse por un moribundo, morían solos. aunque las instalaciones eran muy lujosas y parecía un hotel cinco estrella, casi nadie las veía. ese era el caso del señor Kim, un hombre que llego con la cara destrozada, varias costillas rotas, quien podría hacerle daño aun hombre ya mayor, solo por dinero. las primeras horas fueron de alto ries

