La fecha de la boda estaba cada vez más cerca, gracias a Alma no había tenido tanto problema en organizarla, me concentre en ese gran día que no me detuve ni un momento afligirme por lo de ña hacienda, estaba segura que una vez que regresáramos de la lunes de miel recuperaría la hacienda de mi padre, mi hacienda. Cada vez que pensaba el la boda la emoción me invadía por completo estábamos a unas semanas y ya no podía con los nervios cada vez que me imaginaba a Cris esperándote en el altar, no me lo podía creer, ya no seriamos la pareja que vive juntos, seriamos esposos unidos para siempre. Por parte Cris no perdía la oportunidad para presumir que se iba a casar, hacia días que no me llamaba por mi nombre ahora era mi futura esposa, futura esposa esto futura esposo el otro; pero siempre f

