-Hasta que te dignas a venir- señaló molesta, bueno en realidad era su tono normal, ella siempre estaba molesta - No sabía que estabas, aquí- respondí de mala gana, no iba a disimular mi descontento por tenerla ahí. - ¿Qué haces aquí?- pregunte sin rodeos- - Es mi casa, puedo venir cuando quiera- agitaba sus manos como si fuera algo obvio - por favor, mamá, no finjas que ahora te gusta visitar este lugar, ve al grano, di a qué viniste de una vez y no me hagas perder el tiempo- - No me hables así Dania, soy tu madre aunque te moleste, y no finjas que no sabes por qué vine- señaló - Has perdido totalmente la cabeza Dania, te vas a vivir con él mocoso ese y encima te comprometes, ¡ sabes la estupidez que estás cometiendo!- gritó furiosa - Por favor mamá, no exageres, vivo con el hom

