El domingo a la media mañana dieron de alta a Edneris y estaba feliz pues ya no quería estar más tiempo en el hospital, no es que despreciará el lugar, solo que no era lo mismo ser paciente a practicante y al final todo aquel esfuerzo impreso a ser paciente y a tragarse todos los malos tratos de Ernesto no valieron la pena pues termino sucumbiendo a la presión del acoso, lo único por lo que no se ponía a llorar decepcionada era que Owen la estaba apoyando en su decisión y sus ojitos iluminados mientras le contaba sobre todos los lugares a los que la llevaría cuando vivieran juntos finalmente en Seattle eran la cosa que más aliento le daban. Mientras Owen firmaba unos papeles junto a Verónica, Edneris esperaba sola sentada en unas bancas afuera del hospital, si bien quería salir del lugar n

