Rachel Mac Millán No se que pensar, no se como reaccionar. Desorientada comencé a conducir en camino al hospital, mis ojos iban desde la ruta hasta el asiento del copiloto en donde descansaba la carpeta con la USB. Las dudas me avasallan, quieren adueñarse de mi y realmente no quiero dejar que la cólera me absorba sin tener una contundente explicación. La pantalla del móvil volvió a iluminarse con otra llamada, las estuve ignorando porqué me delataría en segundos. Lo único que hice fue mandar un mensaje avisando que estaba yendo para ahí. Quería llorar de solo recordar la información detallada de toda mi historia clínica. ¿Cómo iba a mirarlo y fingir que todo estaba bien?. Me repetí hasta el cansancio que todo era un mal entendido, que Daniel realmente no est

