Daniel McGregor Rufus se había quedado endurecido, el vaso de whisky no ha llegado a tocar sus labios. Me miraba desconcertante y realmente lo entendía, era una locura. Una jodida locura. - Pero...- Me examinó-. No tienes cara de estar bromeando. - Porqué no lo hago. Voy a casarme. -Mierda, Daniel- Dejó el vaso sobre la encimera-. ¿En qué momentos has comprado un jodido anillo de compromiso?. - No quieres ir por ahí. - ¿Es oficial?- Quiso cerciorarse. - Ella me ha dicho que sí, así que supongo que eso lo hace oficial, Rufus. - Sus padres... Lo detuve:- No lo saben todavía. - Tú en verdad si que tomaste en serio lo de no dejarla ir se nuevo. Le sonreí. Podía ser un c*****o cuando lo quería pero realmente disfrutaba que estos días estuvie

