Llegué a la cafetería que había quedado con Annelisse, aún no se encontraba ahí, así que tomé lugar en una mesa y pedí café, estaba entretenida en mi teléfono cuando alguien se sentó en el lugar de enfrente. –¡¿Tú que haces aquí?! –exclamé. –Era la única manera que podíamos vernos –respondió Evan –. Annelisse me ayudó. –Annelisse ayudo a que su novio se viera con otra mujer en una cafetería. –No eres “otra mujer” –dio haciendo comillas en la frase –. Eres su amiga y no le has hablado por mí, así que quiero aclarar las cosas. –Yo no quiero hablar contigo, seguramente correrás con los Henning a contarle todo –le recordé –. Hice mucho por ti al no decirle a Annelisse, así que déjame tranquila. –Ella ya lo sabe. –Saber, ¿qué? Miró alrededor y sacó su billetera para dejar un bil

