Recuerdo cuando tenía dieciséis, había un chico en mi clase de química, era guapo, callado y vestía de n***o, justo como los que odían los padres, ni siquiera lo había notado hasta que mamá dijo que ese chico no me convenía después de vernos hacer un trabajo en pareja, obviamente por llevarle la contraria me acosté con él, ya ni siquiera recuerdo su nombre Darío o David, no lo sé, el objetivo era llevarle la contraria a mi madre al punto de desperdiciar mi primera vez con un chico. No puedo decir qué es lo que me hace desafiar a las personas que quiero, tal vez es una forma de demostrar autosuficiencia, valentía o hasta como dirían las personas mayores "una forma de llamar la atención", para mí era como un impulso, una vocecita dentro de mi cabeza que me incitaba a hacerlo, mi madre lo l

