10 de abril de 2003 Miller estaba furioso. Taylor trató de no encogerse ante la expresión de su rostro. Sabía que tenía motivos para estar así, pero ahora que estaba hecho, no le quedaba más remedio que aceptarlo. —Mira el lado positivo —dijo con una sonrisa forzada—. Hemos regresado a Londres, intactos. Miller dejó caer un suspiro, cansado. Taylor observó cómo se sentaba en el sofá antes de tapar su rostro con las manos. Se sintió mal al segundo. Comprendía los motivos por los que Miller se sentía así, sin embargo, no estaba segura de que hubiera podido encontrar otra manera a tiempo. —Lo que has hecho ha sido muy imprudente —le reprendió suavemente. Ella se acercó hasta él y se arrodilló frente a sus rodillas. Se agarró a ellas con las manos, llamando así la atención de Miller. Él
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


