Pipa subió al auto de Lorenzo antes que él, no había querido quedarse escuchando las explicaciones del caso que este le impartía a los oficiales recién llegados. Estaba enfadada, cansada y demasiado sucia como para lidiar con sus sentimientos. ¿Irresponsable? ¿Así la había llamado? ¿Cómo se atrevía a hacerlo cuando gracias a ella tenían en custodia a la persona que le había vendido el cartucho al prófugo? Debería haberle agradecido, pensaba mientras lo veía acercarse con su vista en el suelo y sus manos en los bolsillos, en una imagen que se le representó demasiado atractiva a sus ojos, evaporando algo de su enfado. -Lo van a llevar a la 29, tenemos algo de tiempo hasta que le lean sus derechos y lo preparen para el interrogatorio. - le anunció observando su ropa con gesto de desaproba

