[ZEHRA] Al día siguiente El hospital sigue oliendo a desinfectante y a finales que no terminan de cerrarse. Camino por el pasillo con pasos lentos, no por cansancio, sino porque esta conversación necesita espacio. Lautaro está por recibir el alta. Lo sé desde ayer. Lo sabemos los dos. Y aun así, ninguno encontró el momento para sentarse y decir lo que ya estaba dicho, pero no acomodado. Hasta ahora. Toco una vez. Entro. Lautaro está sentado en la cama, vestido, con el brazo todavía vendado. Ya no parece un paciente, pero tampoco volvió a ser el de siempre. Hay algo en su postura que delata una pausa, como si el cuerpo hubiera frenado antes que la cabeza. Levanta la vista cuando me ve. No sonríe. No se sorprende. Me estaba esperando. —Te vas hoy —digo. —Eso parece —responde—. El méd

