Les estaban literalmente rompiendo el culo. Bárbara tenía puesto un traje de diseñador, de estilo masculino, con corbata haciendo juego con un blazer y un pantalón muy ajustado que completó con unas botas de montar de YSL todo renegrido. Tenía su cabello en una fuerte trenza francesa que despejaba todo el pelo de su rostro. A través del gran ventanal de vidrio del salón VIP que compartía con otros miembros del Staff de su equipo miraba el partido con mucho nerviosismo. Todos los ojos puestos en ella, en ese clásico que se disputaban como visitantes en San Francisco, y ella había orillado -por asuntos personales- a Ronnie a mandar a Johnny al banco. De alguna forma el rumor se filtró, y en ese momento los fanáticos la odiaban. Si estuvieran en Salem unos siglos atrás ya la hubiesen u

