Luego de la escenita de Johnny éste estaba en penitencia. Le había mandado flores y bombones a la oficina, que tiró en un tacho exterior cerca de donde estacionaban los autos para que él pudiera ver. Tenía prohibida la entrada al edificio de apartamentos y cualquier regalo que enviara era rechazado. También a su oficina, a la que no podía ni acercarse pues había reforzado la seguridad. Intentó hablar un par de veces con ella en el estacionamiento, pero Bárbara pidió que la escoltaran cada vez. La última vez él había tratado de suplicarle perdón a través del hombretón de seguridad que la acompañaba. — ¡Por favor, perdóname!!!! la cagué lo sé, ¿qué tengo que hacer para que me disculpes ? Ella frenó su marcha y se acercó. —Está bien, puedes hacerte a un costado — le dijo al seguridad qu

