La cita había sido un completo fiasco, y en ese momento Bárbara estaba con un camisolin corto de encajes y seda, tomando un whisky en el gran sofá de la sala mientras hacía zapping en la tv. Suspirando aburrida. El abogado era atractivo, rico...y un completo narcisista que encima había tenido el descaro de ponerle caritas a la camarera. Las posibilidades se agotaban y a ese ritmo debería ir a Houston a conseguir citas. ¿ Y si contrataba alguna agencia matrimonial ? Alguien tendría que poder ayudarla. Se rehusaba a pensar que su situación no tenía solución. Estaba cavilando sobre sus opciones. Una amiga de la hermandad la había invitado a una fiesta el sábado, tal vez allí... — TOC TOC TOC ¿ Qué carajos ? Eran casi las once de la noche y al otro día se trabajada. ¿ Sería el hombre de

