Luego del episodio de su casi violación y después de lo que había pasado entre ellos en su casa, había estado evitando a Johnny como a la peste. Incluso dió órdenes al guardia de seguridad en su casa de que no lo dejara entrar y había estado intentando evitarlo en el club. Se aseguraba de irse en horarios que sabía que no se lo podía cruzar. Un día abrieron de par en par la puerta de la oficina y detrás de él una Mónica con cara apesadumbrada. — Perdón Barbara, intenté evitar que pasara —Era Johnny con cara de enojo. Ella había estado evadiendolo y cuánto más le rehuía más ansias tenía de ella ¡mierda!. — Está bien Mónica, yo me encargo...— le dijo de manera tranquilizadora a la asistente, que salió cerrando la puerta con suavidad. El lucía furioso. — ¿ Qué quieres Johnny? — El se

