No nos soportamos

2016 Words

Miro la pantalla del móvil, viendo su nombre, su foto, y suspiro. —Por favor, contesta, Anastasia —murmuro para mí misma, mientras sigo caminando, esperando esa conexión que tanto anhelo, casi llegando a la casa del bruto que ahora parece ser mi niñero—. Vamos, Anastasia… —¡Hola! —exclama animada y siento que vuelvo a respirar—. Lo siento, mamá… —Se ríe—. Estaba jugando y la TV estaba con mucho volumen. —¿Cuántas veces te he dicho que tengas siempre tu móvil contigo en vibrar cuando te sientes a jugar? No oirás la llamada, pero si la sentirás, Anastasia… Me rasco el puente de la nariz. No sé por qué amó tanto jugar a los videojuegos y no a las muñecas. Siempre ha sido así y creo que jamás dejará de jugar con esos aparatos. —Lo siento —musita con esa dulzura y respeto que siempre me

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD