Soy un hombre pacifico cuando del amor se trata. Lo dejaba fluir, volar y esfumarse en el aire. A pesar de la pasión desmedida con la que me enamoraba, contadas veces mis relaciones habían terminado con peleas, no era un común denominador. Entonces, ¿por qué si la menor de mis intenciones era generar conflictos entre estas dos mujeres, está ocurriendo esto? ¿Qué es esto? Pues, Emilia queriendo dejar calva a Ariel, y Ariel queriendo darle manotazos a Emilia. Solo que como yo estaba en medio, muchos de esos manotazos los terminaba recibiendo yo. —¡YA BASTA LAS DOS! — les grito tratando de separarlas, pero es que ambas estaban poseídas. —¡Eres una roba hombres! — grita por su parte Ariel. —¿Y cuándo este pobre imbécil ha sido tu hombre? — grita por su parte Emilia. —¿Pobre imbécil? — v

