Al llegar a casa el lleva a la pequeña en sus brazos se quedó dormida, vamos directo a su habitación, la limpio con unas toallita húmedas, cambio su ropa por una pijama, y la acuesto, me dirijo a nuestra habitación con Alex detrás de mi. —Pensabas decirme que tu cumpleaños era el sábado o me lo ibas a ocultar—digo seria —Se me había olvidado amor —Sabes que no recuerdo nada, malditasea—digo llorando —Amor no te pongas así, no es nada importante—dice Alex restándole importancia al asunto. —Claro que lo es, como voy hacer una buena esposa si ni siquiera se cuándo es el cumpleaños de mi esposo, que pasaría si alguien me pregunta y yo no sé qué contestar—digo aun llorando —Ros por favor, cálmate no es para tanto—Me dice indiferente Decido que no voy a contestar más y no le hablare en

