Angela
Llegue temprano al colegio, no quería estar en casa, entre a la sala de profesores , fui al tocador, mis ojos hinchados, acompañados por unas inmensas ojeras y cuando digo inmensas es porque siendo de piel morena se notaban, lavé mi rostro, tome mi bolso de maquillaje, lo coloqué en mi rostro intentando disimular, cuando me sentí mejor salí del tocador , a mi encuentro mi hermana , se acercó , me abrazo.
- ¿Estás mejor hoy?- la mire, le di una sonrisa.
- Lo intento- tome aire, intente no llorar, ella acaricio mi mejilla.
- Tranquila, te traje esto- extendí mi mano le di un termo y un sándwich- estoy segura que no desayunaste- la mire.
- Gracias-sonreí- comeré más tarde-le dije mirándola, mi teléfono sonó, mire a mi hermana- es Claudia- suspire.
- Adelante, te veo más tarde, desayuna- me fui a mis clases.
Angela
Le regrese la llamada a mi hija, mientras el teléfono timbraba yo tomaba aire.
- Hola mi amor- sonreí, lo intente.
- Ma – tome aire- ¿ estas bien?- sabía lo sucedido con mi padre, pero le daba su tiempo , su espacio cuando ella se sienta cómoda.
- Si, mi amor- intente no llorar- ¿Por qué lo preguntas?- me preocupe.
- Madre- tome aire- ¿ mi padre , donde está?- no sabía cómo decirle.
- Esta de viaje llegará la próxima semana- mentí, una lágrima salió.
- Madre, lo sé todo, se que se fue – me senté en la banca del jardín de la universidad, me preocupa mi madre y la reacción de mi hermana.
- Yo iba a decirte- tocaron las puerta y me llamaron- debo colgar lo platicamos más tarde- suspire- te amo .
- Te amo mama- colgó.
Angela
Camine hacia mi primera clase, con la cabeza llena de dudas, de cosas por afrontar, pensando y preocupada por la reacción de Edna al saber que su padre se fue, al estar por entrar al aula, tome aire y me concentré en el momento, coloqué mis cosas los chicos se se sentaron y en tono fuerte dije.
- Buen día chicos.
Daniela
Las clases seguían su curso, mi día no iba mal al contrario me gustaba la nueva etapa , estaba disfrutando de mi etapa, sin presiones por ser el mejor promedio, hacia l que me gustaba : estar en el equipo de fútbol, al terminar la clase de la profesora Angela mis compañeros salieron yo me quede , me acerque al escritorio, estando frente a ella dije.
- Hola profe- sonrisa.
- Hola Dany- sonreí.
- ¿Cómo esta?- la mire , que pregunta tan tonta pensé, cómo va a estar una mujer que es dejada por el esposo, me apene.
- Mejor que ayer- sonreí, mis ojos se encontraron con los suyos.
- ¿Quiere ayuda?- pregunté al ver que tomo sus cosas, me sonrió.
- Si, por favor- salimos del aula, en silencio al llegar a la sala de profesores, ella me entregó mis cosas- Gracias- mi mano choco con su brazo.
- Con gusto- di media vuelta, ella se quedó ahí , sin moverse , aún decir nada, si unos pasos y ella dijo mi nombre.
- Dany- ella volteo, regreso hacia mi.
- Dígame- la mire, sus ojos son negros, muy oscuros, vi un brillo en ellos, una sonrisa sincera se dibujó.
- Gracias por lo del otro día- ella me miró confundida.
- Claro- no sabía a qué se refería , supongo que a mi amabilidad.
- Por consolarme – tome aire, recordé- por darme ánimos- ella me sonrió, su mirada chocó con la mía, una sonrisa se dibujó en su rostro, en su tierno rostro.
- Lo hice con gusto- metí la mano a mi bolsillo- esto es para usted- extendí la mano.
- Gracias- me sorprendió, hacia mucho no me regalaban un chocolate , a excepción de mi hija, pensé.
- Debo ir a clase, bonito día- camine de prisa, sin mirar atrás.
Angela
El día paso más ligero, coincidimos a la hora de la salida, pero no la salude estaba lejos, con su grupo de amigos y estoy segura no me vio, volví a casa, mis hijas esperaban por mi, al menos Helena, se acercó en cuanto me vio entrar.
- Madre- la abrace con fuerza, ella comenzó a llorar, yo me siento tranquila, no me duele que se vaya mi padre, pero si me duele ver así a mi madre, pasaron unos minutos sin decir nada, hasta que Edna apareció.
- Ya era hora- cruzar los brazos, espere que mi madre hablara, lo cual no sucedió, así que hablé yo- mi papá se fue y no las veo preocupadas, no sabemos nada de él- Helena respondo.
- Si tanto te preocupa llámalo- le di mi celular.
- Ya lo hice- la mire molesta- no esperaba que tu o mi madre lo hiciera.
- ¿Ah si?- me senté, una sonrisa burlona en mi rostro-¿ y que le dijo a su princesa?- sarcasmo, Edna se levantó.
- Si, si soy su princesa y me quiero ir con él yo no quiero vivir con ustedes- me levanté , mi madre me decía nada- no quiero estar a tu lado, por tu culpa mi país se fue- cuando dije eso Helena se levantó.
- No digas estupideces , se fue porque- mi madre me calmó.
- Basta Helena- tome aire, seque mis lágrimas, intente encontrar las palabras correctas- Edna tu papá se fue, no funcionamos como pareja- intente estar tranquila.
- Todo es tu culpa – le grite .
- No hay un solo responsable la relación es de dos- insisto.
- Si no trabajaras tanto- le grite, Helena se levantó.
- Eso deberías decir cuánto pides cosas – se que mi madre se esfuerza mucho por nosotras aporta más que mi padre.
- Helena por favor, dame unos minutos con Edna a solas- viro los ojos.
- Si- me fui a mi habitación .
Ángela
Me senté en el sofá, intenté encontrar las palabras adecuadas para explicarle a mi hija, para hacerle saber , que la amo y que todo estará bien
- ven siéntate a mi lado por favor- extendí mi mano, ella no la tomo se sentí frente a mi.
- si tú no trabajaras tanto , si no descuidaras tanto el no se habría marchado- siempre tengo tenido más afinidad con mi padre.
- Edna – la mire- el amor se acabó- me levante, camine hacia ella , me senté sobre la mesa de la sala , frente a ella mirándola a los ojos- me duele lo sucedido – una lágrima rodó por mi mejilla.
- Habla con el – comencé a llorar- dije que vuelva, que lo amamos, que nos hace falta.
- Mi amor – acaricie su mejilla, sus palabras, sus lágrimas me hicieron llorar- el no era feliz conmigo , pero seguirá siendo tu padre- ella se levantó.
- No digas más- me fui a mi cuarto , lloré toda la noche, me sentí triste, me sentía sola.
Angela
Cuando siento que estoy bien, cuando pienso que esto ya pasó, vuelve el recuerdo me quebró, lloro , pensaba mientras sacaba las cosas de mi portafolio con lágrimas en los ojos, al sacar mi agenda se cayó , el chocolate que Daniela me regalo, me hizo sonreír, me alegro, incluso una sonrisa se dibujó en mi rostro, lo cual me pareció extraño