37. Lagrimas

2391 Words
Aria: No se a que hora me dormi, llore y llore hasta que no me salieron mas lagrimas. Me levante con mi cara hinchada, me dolia la cabeza, tome mi medicamento para la migraña, Evan se habia ido me dolia su ausencia. Me encargue de Max ya no tengo animo de nada, mis lagrimas salian solas, hice algunas tareas en casa para no pensar, para distraerme, limpie su cuarto cerrandolo no volveria a entrar ahi, no queria hacerlo aun tenia pertenencias asi que suponia que vendria por ellas o me pediria que se las enviara. Volvi a la cama, a mi cama, lo llame varias veces al principio timbraba pero despues lo apago. Se que habia sido claro conmigo que no queria nada de mi, pero debia explicarle, queria hacerlo. Le envié mensajes y nada. El llanto regresaba solo, lo amaba... por mi estupida falta de sinceridad lo habia perdido. No importaba lo que hiciera mi mente estaba con él, se que esta enojado y tiene razon pero no se si le meti, senti que mas bien le oculte cosas, no lo se, quizas solo justifico mi estupides para ser psicóloga soy la peor, me siento mal, muy mal y mi cabeza comienza a doler tanto que se que mi migraña desperto... Y el llanto comenzo de nuevo meti mi cara en la almohada para gritar, grite con el alma hasta que mis pulmones ardieron pero el dolor no se iba. Solo quiero dormir... que la oscuridad me atrape y que no me suelte solo así no vería, ni sentiría esta presion en mi pecho y el nudo de mi estomago. Me duermo pero despierto fatal con el palpitar en mi cerebro, no se que hora es, tampoco me importa, las nauseas invadieron mi interior y la nesecidad de vomitar me llevo corriendo al baño a sacar mi malestar. Cielos, me levante... me duche a como pude, cepille mis dientes y volvi a la cama, escuchaba a Max jugar en el patio, debes en cuando venia a mi gimiendo, presentia mi desanimo, si continuaba asi debia llamar a mi tio, él lo llevaria a casa de mamá con alguna escusa, no queria que ni él, ni nadie se diera cuenta de mi dolor de lo que me pasaba, no tenia amigas cerca todas estan lejos, solo colegas y eramos mas como conocidas solamente, no quiero mortificar a nadie mucho menos a mamá contando mis problemas personales, no quiero que me diga, te lo dije, no quiero escucharlo. Siempre mi mejor amigo era mi tio, pero con la advertencia de Evan no queria que lo golpeara, asi que me tocaba llamarlo, decirle que a causa de la migraña no podia cuidar a Max adecuadamente. Me dormí y desperte es de noche y mi cabeza no mejoraba no podia dejar de pensar en él, no había comido nada, me sentía débil, mis ojos duelen, me levante topandome a Max que jugaba feliz el siempre esta asi, tome un vaso de agua y error... corri a devolverlo. Minutos despues lo atendi pero regrese a la cama acompañada de llanto y tristeza. En la mañana desperte, igual... no iria a trabajar, anoche habia llamado a mi sustituto para que fuera al campamento en mi lugar, era mi comodin por si algun imprevisto sucedia, tambien llame a mi tío, no le pedi que se llevara a Max, solo le dije que tenia un episodio de migraña y que no iria, Roy Collins iria en mi lugar. Hoy es el campamento durarian al menos tres dias, queria ir, queria verlo, rogarle que me perdonara pero estoy muy mal, el dolor me impedia moverme con facilidad, no podia ni siquiera salir del cuarto, atendi a Max para regresar a la cama... ya no quiero llorar pero involuntariamente mis lagrimas salen, no puedo detenerme... No se que me duele mas, si la cabeza o mi corazon. Talvez estos dias calmarian las cosas, talvez deberia dejar que las cosas sigan su curso, siempre he pensado que uno esta donde quiere estar, talvez es mejor asi, talvez debo dejarlo ir... Me permitire llorar todo lo que pueda hasta no tener mas lagrimas en mis ojos, porque debia enfrentar mi error, aceptar la consecuencia y solo serian tres dias para sacarlo de mi, solo tres dias para volver a ser fuerte y esperar a que me diera una oportunidad. Evan: Ayer fue horrible trate de no pensar en toda esta jodida situación pero fue imposible, acomode mis cosas en el cuarto, aun faltaban algunas de ellas en la casa de Aria, en algun momento debo ir por ellas. Mi humor estaba de los mil demonios me siento pesimo, pensé en ir a tomar, pero hoy es el maldito campamento y no quiero parecer una mierda frente a mis hombres. No se que voy hacer cuando la vea, no quiero enfrentarme a ella, vi sus múltiples llamadas perdidas junto a los mensajes, opte por apagar el teléfono no quiero escuchar sus escusas, no voy a volver a caer. Me levante sin ganas y fui a la ducha, por lo menos cada cuarto tiene esta comodidad, prepare mis cosas, me dirigí al lugar de entrenamiento daria unas breves indicaciones para luego abordar los helicópteros que nos llevarian a Fort Jackson por unos dias. Al llegar fui el primero, luego el Sargento junto con los hombres, un momento despues el Coronel, no podia creer que fuera o tuviera algo que ver con ella... es un viejo que le doblaba la edad, como demonios... no lo entendia, no quiero entenderlo, ante mi molestia preciono mi mandíbula y mis puños quisiera caerle a golpes, pero de que serviria, ya todo habia terminado, sentia impotencia, enojo y muchos celos, ella es mia o lo habia sido, imaginarla con él me revolvia el estómago, jamas podria satisfacerla, jamas... mierda! Habia llegado con un hombre maduro de unos 50 años quizas, con una banda de la cruz roja en su brazo derecho. Saludamos... Descansen Soldados. El es el doctor Roy Collins, él es el remplazo de la doctora por estos dias... Ella esta enferma, padece de migraña tipo 2, asi que podran entender que no puede viajar. Senti mi corazón estrujarse, ella me habia explicado sus sintomas, no la habia visto padeciendolo pero no habia algo que yo pudiera hacer, seria lo mejor, que no viniera las cosas serian mas faciles o eso creia. Abordamos, la distancia es buena eso creó, mi cabeza no deja de pensar en ella y mi corazón no dejaba se sentirla, aunque solo teniamos algunos meses juntos la sentia parte de mi, la queria en mi futuro y ahora todo se habia esfumado, todo... solo me quedan recuerdos y sensaciones que aunque no quisiera se despertaban en mi, lo que quiero ahora es que se borren. El viaje tomaria algun tiempo, miraba por la ventanilla. Esta bien Teniente? Teniente! Si, Cabo estoy bien. Seguro Señor, esta distante. Es solo cansancio, estoy bien. Los vi mirarse entre si, yo volvi a mirar el paisaje. Maldita sea... sal de mi cabeza, suspire frustado y enojado apuñe mi ojos mientras inclinaba mi cabeza sosteniendome del arma que posa entre mis piernas, mierda, mierda... asi me siento! El viaje siguió su curso, al llegar al campamento lo primero que hicimos fue instalarnos, al estar listos, fuimos a desayunar para iniciar el dia, todo estaba en el programa. No tenia apetito, comi a la fuerza debia tener energia y concentrarme. Lo personal debia arrinconarlo en el fondo de mi cabeza e ignorar las malditas punzadas del corazon, habia mucho en juego y no seria yo quien arruinaria todo por lo que habiamos trabajado. Los hombres estaban alegres de estar aqui, el ambiente era bueno cada uno sabia lo que debian hacer y lo harian, querian sus vidas de vuelta que su libertad no dependiera de un jodido programa y eso hariamos, el deber siempre es primero, ese es nuestro lema. Salimos del comedor a recoger las cosas para internarnos en el bosque empezariamos las prácticas y estrategias aprendidas, tendriamos luchas cuerpo a cuerpo, camuflaje, sobrevivencia, simulacros de ataques entre muchas sorpresas que ni yo sabia, tambien se nos unirian soldados de otras bases seriamos alrededor de unos 40 hombres, todos con un solo pensamiento ganar. Nos adentramos poco a poco, iriamos a pie la mayor parte del camino, armados pero listos, se formaron 2 bandos tenia hombres que no conocía en el mio, pero eso no importaba, lo primero fue buscar nuestro lugar para armar el campamento, las provisiones y armamento son prioridad, junto a la bandera que otorgaria victoria o derrota esta se encuentra en medio de nosotros, la ultima vez tuvimos dos bajas esta vez no podíamos repetir el error esta vez era ganar o ganar punto. Todos los hombres son fuertes estaban bien entrenados, yo lidero uno, varios Sargentos y Cabos son mis subordinados, empezamos con enfrentamientos violentos, golpes, heridas y problemas serios, de esos que pueden surgir en el campo de batalla, si no supiera que estabamos en un maldito entrenamiento juraría que estábamos en campo enemigo, porque no había compasión ni fingimiento. ******** ..........Pasados los tres dias regresamos en la noche, los hombres estaban agotados dieron todo, pero juzgando por las evaluaciones de los Coroneles y Mayores que nos acompañaron fue un exito, enviarian los resultados en unos dias, estaban ansiosos por averiguar lo que dirian, no hubieron heridos graves solo lo normal de un grupo militar en montaña, el doctor Collins estuvo a la altura de la situación fue bueno tenerlo con nosotros, no se que hubiera pasado si ella hubiera estado en su lugar. Nos despedimos, todos fuimos a un merecido descanso... Por mi parte estoy ansioso de estar aqui, me siento molesto aun mi enojo no pasa pero habia logrado calmar mi mente, aunque esta no deja de pensarla, no quiero verla, no quiero tenerla cerca, no quiero extrañarla... Eso es lo quiere mi cabeza, pero mi pecho dice algo diferente, no se como seguía de su migraña, no sabia nada de ella y me inquieta. Mañana seria otro dia, la lluvia comezo a caer cuando llegue al cuarto, acomode mis cosas, me duche y afeite tenia cinco dias de no hacerlo, empezaron los truenos y relámpagos... recorde a Max y su miedo a ellos. Suspire, ese ya no es tu maldito problema Evan, dije frente al espejo, mientras las lluvia se intensificaba, solo enjuague el jabon de mi cara. Me acoste cansado mirando el puto techo pensando que estaria haciendo, como estara, cerre mis ojos y no los abri mas hasta que mi alarma sono. Me levante preparándome para hacer mi rutina, habiamos llegado anoche pero no podiamos detenernos, yo no podía hacerlo entre mas ocupado estuviera menos tiempo tenia para pensar en ella. Estabamos todos, hoy iriamos a la alambrada, esa seria una práctica terrible habiendo pasado tiempo en el bosque pero necesaria y salvaje, justo lo que nesecito. La sirena del desayuno sono asi que nos dirigimos ahi, estaba sentado comiendo cuando la vi pasar, mi pulso se acelero asi como mi corazon que comenzo a latir como si fuera un maldito adolescente, la vi caminar sin detenerse, se veia preciosa... mierda! me quede ahi hasta que todos terminaron para regresar al campo. Aria: Habia llorado hasta cansarme aun me sentia sentimentalmente terrible pero me levante y atendi a mi bebé, anoche durmio conmigo tenia mucho miedo de los truenos, me duche preparandome para ir a la base, me sentia ansiosa pero mas triste, desayune un poquito no tenia apetito mi migraña mejoro aunque aun siento las punzadas en mi cabeza, mi tio vino a verme, me trajo fruta con algunas medicamentos. Quise ir comoda, asi que me hice una cola alta, me puse unos jeans ajustados, una linda blusa y balerínas. De vez en cuando mis lagrimas salian sin permiso, pero debo serenarme... ser profesional, mi tio me dijo que habian llegado anoche, que les habia ido muy bien, eso me alegra se habian esforzado mucho. Asegure todo y me despedi de Max, conducia mientras pensaba en Evan. Quizas no quiera verte Aria, no respondio tus mensajes ni llamadas, sabes como es cuando esta enojado no escucha, ni razona, no esperes que hable contigo, no te ilusiones dije mirando mis ojos ya vidriosos en el retrovisor. Al llegar escuche la alarma del desayuno sabia que estaban ahi, pero no iria, no quiero una humillación publica, asi que solo pase por la acera saludando a los que me topaba de frente, pase por los documentos que mi tio tenia del campamento, llegue a mi consultorio y me puse a llenarlos, es mucho trabajo lo que el Coronel me habia dado, pasaria todo el dia en eso, entre papeles y pdfs, despues de todo es mi deber asi como dicen los soldados, el deber es primero. Un rato despues Stone llego contándome con lujo de detalle todo lo sucedido en Fort Jackson. Fue increíble lo que hicieron alla, me emocione y alegre mucho de que todo saliera bien, tambien me dijo lo contentos que estuvieron con Collins, lo bien que se llevaron con él. Al irse, los vi pasar atravez de la puerta todos me saludaron y preguntaron como seguia de salud, todos menos Evan, ni siquiera me miro, es como si no le importara y quizas asi seria de ahora en adelante. Trage mis lagrimas continuando con mi trabajo. Debia buscar el momento adecuado para hablar con él y este no lo era. Estaba tan absorta que no escuche la alarma del almuerzo, ni siquiera fui, Evan venia por mi o me llamaba... eran casi las tres de la tarde cuando acabe, asi que apague todo, tome mis cosas, cerre el consultorio y sali a dejarle todos los documentos al Coronel, queria irme a casa, queria estar sola, queria llorar. Él no estaba pero le deje todo a su secretaria, solo me fui, conduje temeraria la carretera estaba sola asi que acelere y cuando llegue a casa me senti en libertad de soltar la presa que tenia en mis ojos, no queria que nadie me viera, mientras Max me consolaba moviendo su cola y yo lloraba sobre él. Despues de un rato, fui a ducharme, tenia un poco de hambre asi que prepararia algo rapido y despues a dormir. No queria que mañana llegara no para mi...
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