Nunca había logrado conciliar el sueño, siempre tenia insomnio o pesadillas y si no hubiera sido por el despertador hubiera pasado derecho a quien sabe que horas.
Se encontro atravesado en la cama y solo, cosa que le molesto, aunque ni siquiera supo a que hora se durmio ni en que momento quedo solo, se levanto yendo directo al baño, minutos despues esta listo y mas fresco que una lechuga.
Salio dirigiendose al cuarto de Aria topandose con Max que jugaba corriendo dentro y afuera del cuarto, lo saludo para asomarse sorprendido de no verla en cama, era muy temprano aun para él, habia decidido no ir a correr como de costumbre ya que sentia su cuerpo resentido y adolorido por los golpe que le propino el Sargento.
Nena, llamo.
Estoy aqui, cariño.
Salio para ir hasta la cocina encontrandola vestida con su bata de conejo, para darle un abrazo acompañado de un beso.
Que haces despierta?
Anoche nos acostamos muy temprano, ademas mi sueño desaparecio con Max corriendo por todas partes, asi que vine hacer un poco de cafe... y como dormiste?
No se que me hiciste, pero dormi como un bebé, dijo acariciando su trasero y besando su cuello.
Donde estan tus bragas? dijo al sentir que no tenia nada debajo.
Solo sonrei, me alegra escuchar eso, trata de no ser tan violento hoy, al paso que van ustedes mismos se van a matar.
Ya veremos... hablo levantando su bata para meter sus manos debajo.
Que haces?
Que crees? respondi besandola, no voy a ir a correr así que tenemos unos 30 minutos, conejita.
Asi? rió ella divertida.
La levanto y la coloco en el mostrador quitandole la bata por completo, ella lo envolvió en sus piernas cuando Max salto sobre sus patas traseras, quedando igual que ellos en el mostrador, ambos rieron.
Tenemos un espectador.
Si... y alzandola se dirigio a la habitación sin dejar de besarla, al llegar la coloco en la cama cerrando la puerta, se quito la faja y se desabrocho el pantalón quedando expuesto, se subio sobre ella, mientras con su mano llego al lugar de su intimidad tocando aquel lugar calido y húmedo, haciendola jadear, lamia sus pechos y comenzo a posicionarse en su entrada dando suaves embestidas abriendo paso en ese estrecho lugar...
Maldita sea nena!... esta cerrado.
Despacio, dijo mordiendole el labio en un beso apacionado.
Empujo como ella le pedia, despacio pero con fuerza logrando entrar completamente haciéndola gemir.
Evan...
El se deslizaba en movimientos lentos y profundos, su respiración se hacia pesada.
Ahhh...
Gemia ella abrazandolo y levantandose a su ritmo.
No te detengas...
No lo hare, conejita... dijo moviendose mas rapido.
Así... mas duro!
Al oir eso salio de ella por completo.
Que pasa, porque te detienes? Girate ordeno.
Ella lo hizo colocandose de espaldas, el la tomo de las caderas y entro duro haciéndola jadear para comenzar a embestirla como un animal, ella gemia de placer y él mas se exitaba al oirla, la levanto tomando su cintura empujandola hacia abajo para que recibiera cada estocada, ella sentia el grosor y su gran tamaño llenarla por completo sentia como tocaba su utero, dolor y placer mezclados.
Evan!... simplemente no podia dejar de llamarlo...
Asi... duro amor, hazme duro.
Maldicion nena!
La tomo levantandola con una mano y puso la otra en su cuello, ella se voltio para en un beso bulgar y erotico, la penetro tan fuerte que provocó un órgasmo que la hizo c******e de inmediato sintiendo como el también llego al c****x, ella lo ordeñaba apretando fuerte con contracciones y espasmos en su vientre, sintiendo como su m*****o palpitaba descargandose.
Jadeaba aun, cuando susurro con voz ronca en su piel.
Debo irme conejita.
No, dijo ella, no salgas aun y sostuvo sus brazos para que no la soltara.
Nena, si no salgo ahora de ti, juro que ninguno de los dos iremos a trabajar y no puedo faltar.
Quiero mas, dijo deseosa, uno mas!
El rió en su cuello... eres muy glotona!
Y comenzo a moverse de nuevo de la misma forma lento y profundo como a ella le gusta.
Entonces ten!
Ahh... Evan!
La satisfacción fue para ambos, por segunda vez...
********
Iba tarde o eso pensaba, porque al llegar no habia llegado nadie lo cual agradeció.
Se sento un momento pensando en esa pequeña peliroja que lo tenia comiendo de su mano, es unica, le gusta mas de lo que creia.
No tardo mucho en ellos cuando llegaron sus hombres dando inicio a los ejercicios.
El Sargento tenia el rostro muy lastimado al igual que el cuerpo, estaba muy adolorido, mas sin embargo es buen perdedor y el respeto a su mayor, es de admirar.
Señor, saludo.
Descanse.
Iniciemos, Sargento.
Si Señor...
Vamos niñas, ya escucharon al Teniente... muevansen!
Aria:
Su mañana fue agitada y llena de emoción, se sentia dichosa pero enamorada ese hombre cambio su vida, hacia vibrar su cuerpo con solo mirarla.
Se vistio comoda y sexy, dio a Max su alimento despidiendose de el y asegurando todo salio.
Al llegar a la base se topo con un grupo de secretarias de altos mandos, murmuraban cosas que ella no logro entender, mas sin embargo llegando a la oficina de su tio estaba Ethel la secretaria, quien mirandola por los chismes de la base no pudo evitar preguntarle a ella, asumiendo que por ser la doctora del programa sabria con mas detalle lo sucedido.
Buenos días, doctora.
Buenos días, Ethel como estas?
Muy bien, gracias... queria preguntarle por la pelea.
Aria detuvo su andar sorprendida pero curiosa, a que te refieres?
Como que a que?... a la pelea que tuvieron el Teniente Blake y el Sargento Williams ayer al concluir la jornada, dicen que fue por una chica, que el Sargento iba a cortejarla, pero ella es la novia del Teniente, sabes algo?
Yo... yo!... trato de decir algo, pero estaba perpleja y entendió del porqué los golpes del Teniente.
Aunque el Teniente gano... interrumpió, si vieras como esta el pobre Sargento, dicen que tuvieron que quitarselo al Teniente, lo dejo casi inconsciente.
Por todos los cielos Ethel, que dices?
No lo sabia doctora, toda la base lo sabe, el Teniente es el mas temido y deseado, todas se derriten por el... aunque el Sargento no se queda atras!
La noticia la dejo impactada, le habia mentido y ahora se encontraba enojada.
Vas a escucharme, penso!
Ethel estoy algo apurada, hablamos luego, interrumpió saliendo disparada al lugar donde se encontraban, mil pensamientos pasan por su cabeza.
Al llegar al primero que vio fue al Teniente y al Sargento hablando como si nada.
Buenos dias, Angel.
Blake solo lo miro fulminandolo.
Ella lo vio asombrada, su rostro estaba morado e hinchado.
Ustedes dos vengan conmigo, dijo en tono alto y exigente.
Doctora... estamos en algo! dijo el Sargento.
Cabo Thomas queda acargo grito, sorprendiendo a todos por su evidente tono de enojo y la autoridad en su mirada.
El Cabo miro al Teniente el cual asintio... y la siguieron al consultorio.
Uhhhh... estan en problemas, dijo Miller y todos rieron.
Quiero una mujer asi, que me domine dijo Brown.
Yo tambien quiero una... continuo Carter.
No se detengan, grito Thomas y volvieron a su entrenamiento entre risas y comentarios.
Mientras Evan esperaba una seria discusión con su esposa!
Entraron y ella dio un portazo cerrando, asombrando a ambos, quienes abrieron sus ojos algo asustados al ver el carácter de esta pequeña mujer.
Quiero que me expliquen los rumores que circulan en toda la base acerca de su pelea?
Que pelea dijo el Teniente?
No, dijo mas que seria señalandolo, no me trates como tonta porque no lo soy Evan Blake, ustedes dos dieron un espectáculo ayer y lo sabes.
Nena, solo fue entrenamiento te lo dije.
No me llames asi y no te creo!
Doctora, el Teniente dice la verdad solo entrenamos.
Si claro y te molio a golpes por entrenar.
Que puedo decir... es bueno, dijo sin expresión.
Ella miro al Sargento... entrecerrando los ojos.
Mientras Evan reia por dentro pensando este hombre tiene honor.
Aria se recosto sobre su escritorio y cruzo los brazos, sabiendo que mentian.
Olvidan que soy psicóloga?...
Se perfectamente que ambos me mienten.
Doctora le decimos la verdad, le hablo el Sargento.
Ella los miraba inquisiva, voy a descubrir la verdad y si me estan mintiendo ambos la pagaran.
Se levanto caminando hacia el Sargento, habia analizado un movimiento de incomodidad con cierto dolor y sorpresivamente golpeo al Sargento en el costado, justo en el lugar que el Teniente lo habia derribado.
Ahhhh! grito... Maldicion!... se quejo.
Evan la miro asustado, esa mujer es peligrosa como se lo advirtió su cuñado.
El Sargento cayo de rodillas... doc porque hizo eso? Ahhh!
Levantelo Teniente y sientelo en la camilla.
El lo hizo sin chistar y tomandolo por la espalda lo sento.
Quitese la chamarra y la camiseta Sargento.
Doc, no es neces...
Ahora! exigio.
Mierda... susurro.
Al quitarse todo el Teniente y ella se sorprendieron al ver su cuerpo.
Estas loco Evan!... Santo Cielo! mira lo que hiciste, podrias ir a prisión otra vez.
Eso no es nada... solo entrenamiento, no es asi Sargento? dijo sabiendo que se le habia pasado la mano.
Si Señor.
Lo miro enojada, hablaremos de esto despues.
Él solo la miro entrecerrando sus ojos... Mierda, pensó un problema se avecina.
Relajese Williams le pondre una pomada con antibiótico para la inflación y el dolor, NADA de entrenamiento hasta que mejore, de acuerdo... de acuerdo? repitio al no escuchar su respuesta.
Si doc, dijo aburrido.
Caray con ustedes dos.
No se enoje doc, aunque se muy linda!
Quieres otra paliza Brad?
Tu quieres una Evan? dijo ella.
Él la miro presionandose el puente de la nariz, esta mujer haria explotar su cabeza.
Tomo la pomada para empezar a ponerla sobre el pecho firme y marcado en la piel del Sargento suavemente, era deliciosa la sensación de su mano acariciandolo, tanto así que miro picaro al Teniente con una sonrira maldosa, él cual lo miraba deseando darle otra tunda.
Doc, se siente genial valio la pena la paliza.
Brad! dijo Evan amenazante.
Basta los dos!... lo hare en tu costado y en tu espalda levanta el brazo, por favor.
Por supuesto Angel! Ahhh! ahí duele.
Lo se, esta muy morado.
Evan no podía hacer nada, es su trabajo, pero lo cabreada que lo tocara y peor que él lo disfrutara.
Listo... y busco algo en su cajon.
Tome estas pastillas, no se ponga la camiseta hasta que la piel absorva toda la crema, de acuerdo.
Si doc... gracias! le guiño.
Joder Williams! avanzo pero ella lo impidio.
Evan... es en serio?
Llevese esta pomada Sargento coloquela cada vez que nesecite.
Y no puedo venir para que me la coloque, doc.
Si quiere yo puedo colocarsela Sargento aunque no sere delicado... dijo cabreado.
No vas a detenerte cierto? dijo mirandolo molesta.
Si quieres puedes venir te ayudare con gusto, pero es cada 6 horas, así que deberás pedirle a uno de los chicos que te ayude.
Si Señora, dijo feliz y salio del consultorio riendose de lo facil que era provocar a su Teniente, siendo recibido afuera por todos con asombro por sus golpes.
Ella cerro la puerta y es el turno de una seria discusión de pareja.
Eres intimidante, tosco y quizas salvaje, pero esto no tiene nombre Evan Blake, dije mirandolo seria.
El sabia que la mención de su nombre es evidencia de que estaba enojada.
Nena ya te explicamos lo que paso y no nos crees... que quieres que diga?
Primero no me llames asi, segundo todos estan hablando de esto y tercero me estan mintiendo, pero esta bien lo dejare pasar, puedes irte y se volvio para continuar con la documentación.
Él suspiro con las manos en su sienes... le dolía la cabeza, esto era lo que el evitaba con las relaciones, aunque no se arrepentia de esta, ella es lo mejor de su vida hasta ahora y esta dispuesto a romperle la cara a toda la base por ella si fuese necesario, se acerco y puso su cabeza sobre la de ella abrazandola y pegandola a él.
Eres mia, conejita y no voy a dejar que ninguno se acerque o pretenda algo contigo, eso es lo que paso dijo sinceramente... era entrenamiento nena, pero sus comentarios lo llevaron a otro nivel, se lo busco y no dejare de llamarte asi, te estoy diciendo la verdad.
Y porque te costo tanto ser sincero, se voltio mirando sus bellos ojos.
No suelo dar explicaciones.
Entiende algo, cariño... puedes ir preso por esto, lo sabes.
Ademas yo te escogi Evan, en esa foto te vi primero y te quize para mi, aun sin saber si habia o no una chica... tu tambien eres mio y no te cambiaria por ninguno ni por el Sargento, de acuerdo?
Él suspiro y le sonrio sabiendo que le decia la verdad asi que en un dulce y suave beso se fundiendon, abrazandola posesivo, cuando fueron interrumpidos por golpes en la puerta.
Doctora... tocaron!
Se repararon lamiendo sus labios, con miradas complices.
Adelante.
Buenos dias... doc.
Hola Coronel, pase por favor.
Interrumpí algo?
No, de hecho ya me iba solo curaba mis golpes dije mintiendo y guiñandole.
De hecho Teniente escuche un rumor y quisiera aclararlo.
Solo fue entrenamiento Señor puede preguntar al Sargento.
Ya lo hice y si es asi, todo esta bien, en esta base hay muchos rumores!
Compermiso... hable saliendo.
Doctora hay un error aqui, necesito que lo corrija o confirme.
Que es Coronel?
Mire...
Afuera los gritos y ejercicios tienen a los hombres con la adrenalina en altos niveles, habian pasado un rato cuando la sirena del desayuno sono, el tiempo era bien aprovechado con ellos.
Vamos caballeros a desayunar, luego tomaremos unos 20 de descanso.
Regresen puntuales.
Si Teniente... dijeron todos marchando al comedor.
Él miro que su esposa aun continuaba en el consultorio con el Coronel, hoy habia llegado muy temprano, asi que no dudo en ir a traerla para ir juntos a comer, sin embargo al acercarse escucho risas con susurros que él no entendio, al llegar a la puerta escucho como ella le dicia que no la llamara asi, quizo escuchar mas pero la puerta se abrio y no le quedo otra que pasar.
Teniente, ocurre algo?
Sono el timbre del desayuno y queria saber si irian?
Por supuesto, tengo ganas de un café.
Doc, vamos... regresaremos y terminamos luego.
Si Coronel adelantensen ustedes, en seguida los alcanzo, ire un momento al baño.
Bien, dijeron para caminar al comedor, pero él se sentia intrigado con las pocas palabras que escucho, no le gustaba la sensación de desconfianza pero los celos lo hacían sentir justo de esa forma.
Llegaron al salon, todos comían entre conversaciones y risas, el Coronel y el Sargento tenian una mesa exclusiva para los lideres asi que lo llamaron, aunque el Sargento casi terminaba se quedo al ver a su Angel como él la llamaba, entraron por la puerta, tomando su bandeja y él le grito llamándola, ella se encaminó al lugar sentandose al lado del Sargento y quedando justo en frente de su esposo.
Gracias Sargento.
Provecho Señores!
Gracias, dijeron los que lograron escucharla.
Blake comia en silencio mirando a la hermosa mujer que tenia en frente, ella no hacia ruidos al comer, ni siquiera con los cubiertos sobre la bandeja de aluminio, su porte es elegante, sus codos no estan sobre la mesa, el mira a detalle lo que comia, lo que mas le gusta y siempre ponia en su bandeja, el pure de papas, verduras, una pequeña porción de carne y agua... prefería la pera que la manzana y le encantaba ver como lamia sus labios al saborear su comida, comia despacio, aunque más bien ellos comian muy rapido.
Se siente mejor Sargento?
Si doc... esa crema y sus manos son maravillosas!
Me alegro.
Usted si que los entrena Teniente! al paso que van terminaremos el programa en 6 meses.
Eso seria bueno Coronel!
Asi es, déjeme decirle que esto habla muy bien de usted Teniente.
Perece que la señorita Price no se equivoco dijo mirandola sonriente.
Ellos se miraron de una forma que incomodo a los acompañantes, sus miradas hablaban mas que las palabras, demostró lo que crecia entre ambos.
La sirena sono rompiendo la magia y todos se fueron a descansar un rato antes de volver a entrenar.