Estaban en el area del ring, cuando hicieron parejas y comenzaron las luchas con armas.
Aria junto al Coronel continuaron con algunas correcciones de los documentos todo parecia ir por buen camino.
Hacia calor y el tiempo parecia correr rapido, se percataron de eso pero como costumbre siguieron concentrados en el trabajo, decidieron terminar con todos los errores que surgían antes de salir al ring.
Como vas con el Teniente, has tenido problemas con su temperamento?
Un poco, pero se ha controlado mucho, es un buen hombre.
Te estas enamorando mi niña?
Tio no... como crees apenas nos conocemos.
No me engañas, sus formas de mirarse lo dicen todo.
Basta, no hables fuerte podrian escucharte.
Jajaja... crees que solo yo lo noto!
A veces eres tan ingenua, el amor no se puede disimular y lo sabes.
Coronel, por favor dijo sonrojada.
Solo ten cuidado no quiero que salgas perjudicada, tomo sus manos en señal de apoyo... sabes que te quiero.
Y la puerta se abrio repentinamente, los ojos del Teniente y del Sargento se fueron al lugar donde las manos estan unidas, ambos las retiraron, el Coronel reaccióno rápido levantandose y diciendo que iría a su oficina un momento a recoger los documentos faltantes para terminar de corregir y sin mas salio.
Ambos hombres abrieron paso al mayor, ella se levanto tambien algo nerviosa.
Hace calor... estoy entumida de estar sentada, nesecito un poco de aire, dijo saliendo dejandolos en su consultorio mientras ellos solo se miraron confundidos.
Que fue eso Teniente?
Evan solo apreto su mandíbula y sin decir nada salio tras ella molesto por lo que vio.
Aria fue al baño cuando fue intersectada por el Teniente quien cerro la puerta de golpe tras él acorralandola contra la pared.
Que demonios fue eso?
Evan! que te pasa?... nos vas a meter en problemas.
Me importa una mierda, eres mi mujer y quiero saber porque ese viejo te estaba tocando.
Ella lo miro sorprendida, no hables asi de él, es irrespetuoso.
Aria! dijo precionando el puente de su nariz... no me hagas perder la pizca de paciencia que tengo.
Cariño, calmate el solo me mostro apoyo con mi trabajo, le tomo las mejillas con suaves caricias tratando de apaciguar su evidente enojo... eso es todo!
No quiero que cierres la maldita puerta, ni que te toque, ni él, ni nadie... entiendes dije molesto, no me importa si es un Coronel, eres mia, mi mujer y mi esposa.
Lo se, no tienes que decirlo... y no me hables en ese tono no soy uno de tus hombres.
Escuchame bien mujer, tengo suficiente con Brad rondando y coqueteandote cada vez que puede, para ahora tener que lidiar con el Coronel también... no me hagas romperle la cara.
Evan! dije exaltada, que te pasa?... porque actuas asi? es un hombre mayor y te prohibido que lo toques, me oíste? exigí firme y señalandolo.
No, no lo es tanto nena... estas advertida...
Y soy tu mayor... yo mando-tu obedeces... punto, sera tu culpa si algo sucede.
Advertida! mi culpa, no tengo la culpa respondí molesta y no me amenazes.
Eres!... sabes lo que eres? titubio de lo enojada que estaba ya que no decia grocerias.
Evan Blake eres un bruto... y empujandolo salio de ahi dejandolo con mil maldiciones y golpes en quien sabe donde.
Regreso al consultorio y el Coronel estaba esperandola, ella sin importarle lo que dijo cerro la puerta.
Pasa algo?
No, nada... continuemos.
Segura?
Si, segura.
...Porque los hombres son tan brutos tio?
Peleaste con el Teniente verdad?
Es un grosero, un salvaje, todo lo arregla con golpes y ordenes, si cree que soy su soldado se equivoca.
Que paso?
Eso! que cree que puede darme ordenes.
Tranquila, recuerda que es un superior y le debes respeto.
Y a mi? él tambien me debe respeto.
Aria Cooper, se profesional manten tu lugar.
Haahhh! grito airada.
Calmate y deja tu berrinche, tenemos trabajo niña.
Suspiro, si tienes razon, solo dame un minuto, inhalo y exhalo varias veces hasta que se tranquilizo y continuaron trabajando.
Al cabo de unas horas salieron al patio y vieron a los hombres luchando cuerpo a cuerpo incluyendo al Sargento, cosa que le molesto pese a la orden que le dio.
Pero que crees que haces? le dijo en tono pesado al Sargento.
Todos se detuvieron a mirarla.
Doc, estoy entrenando!
Le recuerdo que le di una orden.
Él esta bien, dijo el Teniente mirandola enojado porque al llegar vio la puerta cerrada sabiendo que ella y el Coronel estaban solos dentro, después de haberle dado una orden, cosa que lo cabreo.
Tiene lesiones en las costillas Teniente.
Puede pelear Sargento? le pregunte.
Si, Señor.
Ya lo escucho, dije serio.
Pero soy su doctora y yo digo que no... lo mire molesta.
Y que va hacer doctora, tomara su lugar, la miro con los ojos oscurecidos por la rabia.
Teniente, no creo que sea una buena idea... lo que dice, interrumpió el Coronel viendo la situación.
No me rete Teniente! acaso cree que no puedo hacerlo?
Todos soltaron la risa haciendo que su enojo se disparara.
Por supuesto que NO! estos hombres tienen años de entrenamiento en diferentes artes de pelea, eso sin decir su fuerza.
Bien, escoja uno... dijo ella firme.
Que, estas loca mujer? por supuesto que no.
Entonces ustedes escojan a alguien, quien quieran.
Doc, no es buena idea! podrian lastimarla, dijo el Sargento.
Y bien?
Todos se miraban sin saber que hacer, jamas pelearian con ella es hermosa y delicada, ellos estaban seguros de que si accedían la lastimarian seriamente.
No tendran miedo o si?
Doctora no diga eso, no queremos lastimarla.
Bien, entonces es miedo, esta bien, entiendo.
Ellos se molestaron por la ofensa y accedieron.
De acuerdo dijo... Jackson.
Se miraron y se reunieron confabulados a escoger quien pelearia con ella, cuando lo habían acordado pensaban que jamas podria con él ya que por su tamaño ni siquiera lo moveria de su lugar, lo hacian mas en burla pero querian un descanso y que mejor que un show al aire libre.
Listo! dijo Miller... escogemos a Duvbloski.
Queee? dijeron los lideres al unísono.
Duvbloski es el hombre mas grande y grueso de todos, es una mole de fibra y musculo, él en ese momento estaba sentado un tanto retirado observando los acontecimientos, se sorprendió cuando fue nombrado pero Miller fue y le explico, él rió y estuvo de acuerdo, le darian una lección a la doctora y de paso se desquitarian por llamarlos miedosos.
Doctora, detengase insistió el Sargento, no luchare mas hasta reponerme lo prometo, hablo preocupado.
Ella lo miro, lo hara con o sin pelea Señor, afirmo.
Evan esta molesto pero le preocupa que saliera lastimada, es su chica y no quiere verla por ningún motivo herida.
Aria, detente, puedes lastimarte.
Se retracta Teniente? lo mire seria.
Doctora, usted no puede, entienda, explique preocupado.
Entonces no hay nada que decir.
Duvbloski se acerco e iba a subir al ring pero ella lo detuvo.
En el ring no, sera en tierra, dijo.
El simplemente obedecio levantando sus hombros despreocupado donde fuera la venceria.
Algunos se sentaron, otros permanecieron de pie e iniciaron las apuestas, 100 a 1, dijeron, todos apostaron en contra de ella, pero ella al escuchar se involucro.
Si gano todo ese dinero sera mio, escucharon.
Todos rieron pero aceptaron.
Pues bien, ella es una chica agil, tiene dos hermanos que le habian enseñado llaves y formas de defensa personal, pero contaba con su mejor arma, su mente, es una psicóloga y muy buena, usaria todo a su favor.
Se quito la bata y se la puso con ímpetu en el pecho al Teniente, entrecerrando sus ojos.
Vamos martillo acaba con ella! vitoreaban.
Uhhh, martillo... y volvio a mirar a Evan picara levantando una ceja y sonriendo...
Me pregunto porque?... bien martillo, dijo fuerte y camino hacia Duvbloski.
Que demonios?...
Maldita sea con esta mujer renegó el Teniente desconcertado y volviendo su enojo recordando que es algo insaciable, esa mujer si sabia encenderlo.
Pero no habia en ella miedo o enojo lo habia canalizado, es muy inteligente.
Suerte que habia ido comoda a trabajar hoy su ropa era perfecta para el movimiento.
El Coronel se acerco al Teniente susurrandole.
Nunca, nunca la rete Teniente, el tiempo que tengo de conocerla jamas le a dicho que no a uno.
Yo no la rete Coronel.
La subestimo, que es peor, dijo palmeando su hombro.
Demonios! esto es su culpa por no controlar sus malditos celos, rogaba al cielo que no saliera herida.
Ella observo a Duvbloski y lo noto un tanto nervioso también pudo ver como la veia y bingo habia encontrado su punto debil... peliroja caliente, pues bien, lo calentaria, si algo sabia es que entre mas grande mas duro caia.
Listo Duvbloski?
Si doc y usted? dijo tronandose los dedos.
Lista, puedo decirle algo antes de iniciar?
Claro doc!
Camino contoneando las caderas sin perder la vista de él sobre su cuerpo.
Al estar cerca se lamio los labios sin dejar de mirar sus lindos ojos verdes y le dijo suave...
Dan, podrias inclinarte un poco, no quiero que los demas escuchen hablo con una voz sensual que lo hizo tragar grueso.
Si... cla... claro, tartamudeo y se inclino... ella se acerco poniendolo muy nervioso pero se puso en posición de ataque discretamente.
Duvbloski inhalo su exquisito perfume y sintio su suave mano entre su cuello y mejilla con su respiración muy cerca, demasiado para no exitarse.
Todos estan mirando perplejos esperando la acción incluyendo al Teniente que ardia de celos por ese acercamiento que para él no era mas que seduccion.
Respiro sobre su cuello y con calma coloco su dedo muy cerca de sus labios.
No se si te lo han dicho, hablo muy sensual a su oido, pero tienes el tipo de labios que provoca morderlos... Dan... jadeo suavemente y sintio que casi se corre, por la provocacion que esta le hizo sentir descaradamente.
Ella lo escucho para sentir como su respiración y su cuerpo se relajo tanto que aflojo su postura, dandole el pitazo y sin que se lo esperara metio su pierna detras de las rodillas de él, flexiónandolas hacia el frente hasta hacerlo incar, brinco agil sobre su cuello con su brazo ahorcandolo, empujando con fuerza sujeto uno de sus brazos por la espalda tirandolo completamente al piso polvoriento su rodilla sobre su otro brazo ejerciendo la precion en el punto correcto que lo imovilizaba mientras ejercia dolor si lo hacia, levanto su cabeza que estaba roja y con ojos vidriosos por falta de oxigeno todo fue tan rapido que ni siquiera pudo reaccionar, cuando escucho.
Te rindes?
No... movio su cabeza en negativa, asi que presiono mas mientras todos gritaron y casi lloraban viendo aquello, que era imposible de creer aun estando presentes.
Te rindes?... porque quedaras inconsciente en 10 segundos.
Negó y ella comenzó cuenta regresiva...10, 9, 8 ...
Cuando Dan afimo, que Si! asintio casi sin aire en un tono morado, a vista y paciencia de todos, mientras todos decian groserias y palabrotas, mientras unos grababan el espectáculo vergonzoso.
Ella simplemente lo solto, levantandose y sacudiendo el polvo de su ropa escuchando como halaba aire con fuerza.
Camino sonriente y victoriosa mirando al Teniente que tenia cara de asustado al igual que el Sargento, que no daban credito a lo que acababa de ocurrir frente a sus ojos, mientras el Coronel compartia una sonrisa de satisfacción con ella.
Esa es mi niña! penso orgulloso.
Miro con sus preciosos ojos color ambar al Teniente para tomar su bata de los brazos cruzados que tenia sobre su pecho, él al sentir el tiron solo la aflojo y bajando sus brazos metio sus manos en sus bolsillos con una sonrisa hermosa sin dejar de mirarla de alguna manera se sentia orgulloso.
Ella se volvio para serciorarse de que Duvbloski estaba bien mientras se coloca su bata.
Estas bien Duvbloski? le pregunte fuerte.
Él solo asintio pasando su mano por el cuello, le dolía pero estaba bien, esta aun sentado en el mismo lugar, cabizbajo, habia caido y no queria mirar ni escuchar a nadie.
Dan Duvbloski... gritó!
Él levanto su cabeza mirandola a los ojos decepcionado de si mismo.
Lo que te dije... hizo una breve pausa mirandolo a los ojos, es cierto! sonrio picara y le guiño, mientras Evan mira intrigado.
Y como si a Dan le hubieran inyectado adrenalina se levanto de una dejando a todos del mismo modo, se fue feliz y mas que sonriente a continuar con su rutina.
Miller! dije fuerte... lleva Mi dinero al consultorio y me fui.
Bien caballeros el show termino, aunque no bien para ustedes, rió, regresen a sus rutinas, dijo el Coronel.
Si Señor dijeron sin ganas.
Mientras el Coronel reia a carcajadas dejandolos en ridículo y en silencio el resto de la tarde.
Que clase de mujer es esa? dijo el Sargento, asustado de ver que se miraba tan femenina y delicada, que definitivamente nunca volverá a subestimar a una chica.
Es una Cooper! murmuro el Coronel que estaba por marcharse cuando dijo...
Oye tu... soldado.
Si Señor contestó.
Quiero ese video, daselo al Teniente el me lo enviara!
Si Señor.
Bien, Señores me retiro hablo feliz y sonriendo.
Aria llego a su consultorio cerrando la puerta con seguro, recostandose en ella con el corazón en la boca y su estómago que no dejaba de temblar, con una risa nerviosa, no sabia como actuar, camino y se sento tapandose la cara con sus manos tomando respiraciones calmadas, la adrenalina paso despues de un buen rato, se sentia mucho mejor cuando escucho que tocaban la puerta así que se levanto mucho mas calmada.
Miller, chicos... dije sonriente.
Él venia acompañado de varios de sus compañeros.
Venimos a entregarle su dinero declaro estirando su mano, se lo ofrecio algo amargado.
Ohhh, ya veo... gracias son muy generosos!
Como sea, dijo Brown aburrido.
Vamos no sean malos perdedores me comprare algo muy lindo, talvez unos sexys tacones rojos o algo de lencería, dijo tomando el dinero y guiñandoles cerro la puerta, dejandolos algo ansiosos pero muy imaginativos.
Rió cuando quedo dentro de la habitación, fue al teléfono y marco a su lugar favorito, habian apostado bastante asi que fue generosa y aun asi sobro dinero.
Habia pasado mas de media hora, despues de la llamada cuando la sirena del fin del dia sono.
Salio mirando a todos marcharse a su hangar asi que tendria que llevar la sorpresa hasta ahi.
El Teniente se acerco a ella, observando como veia a los hombres, nos vamos, dijo.
Ella lo miro seria, aun esta molesta con él y él lo sabia.
No, aun no, tengo algo que hacer pero nesecito tu ayuda, él solo asintio.
De que se trata?
De ellos respondí mirando al grupo de soldados que se alejaban del lugar sucios y cansados.
Que vas a ser?
A darles otra lección, respondío cuando su celular sono, atendiendo.
Si.
Su pedido esta listo ya fue despachado, esta en la entrada de la base pero no lo dejan pasar.
Bien, dile que aguarde voy para alla... corto.
Ven! dijo tomando su celular, las llaves del auto y la mano de su esposo, llegaron minutos despues a la entrada ella canceló el pedido guardandolo en el auto, regresaron al hangar de los hombres, no sin antes dejar varias porciones a los soldados que custodian la entrada de la base.
Eres increíble sabes?
Ella no contesto...
Suspiro... nena, lo siento no debi comportarme así contigo, dijo mientras conducía el auto de ella, tomo su mano y la beso, perdoname, la miro sin dejar de manejar.
Detente! ordene en una parte sola, antes de llegar al hangar.
El lo hizo mirandola atento.
No quiero que me subestimes, ni que me restes autoridad, tampoco quiero que me grites o me eleves la voz, no quiero este tipo de relacion, entiendes? suficiente tengo con mi padre.
Hare lo mejor que pueda.
Bien, dijo ella algo resentida.
El se acerco a ella tomandola del menton, lo prometo... ella lo miro para solo asintio.
Estamos bien nena?
Si.
Él se acerco para besarla pero ella rápidamente lo detuvo, aqui no, pueden vernos.
Nadie nos ve nena.
No, en casa, ahora apurate que se enfrían las pizzas.
Bien! murmure mordiendome el labio inferior para avanzar hasta llegar al lugar.
Cuando llegaron toco la bocina y algunos salieron curiosos, mientras ellos salieron del auto.
Teniente, doctora, ocurre algo? dijo el Cabo Thomas.
Si... pensamos que tendrían hambre y sed.
Cuando Evan salio con las enormes cajas de pizzas, ellos gritaron y bajaron corriendo para ayudarle, tomando también las cervezas, los que estaban dentro se asombraron al verlos entrar y corrieron a tomar su parte...
Gracias Teniente!
Oh... no, esto no lo hice yo.
Todos la miraron y entendieron que esto era del dinero de la apuesta.
Doc, nosotros... y guardo silencio sin saber que decir al igual que los demas.
Esta bien, Miller... no tienen que decir nada, solo no subestimen a una mujer por como se ve, no saben que puede haber aqui o aqui, dijo señanlando su corazón y mente.
Lo sentimos doc, dijo Brown.
Bien, disfruten su comida, debo irme.
No doc, hay mucho quedense un rato.
No, es para ustedes, mi perro esta solo en casa.
Buenas noches, chicos.
Hasta mañana Teniente... dijo ella saliendo del lugar, yendo a su auto para ir rumbo a la cabaña.
Buenas noches doc y gracias por esto!
De nada... grito levantado su mano mientras Evan salia minutos despues detrás de su chica.