No puedo creer que me deje convencer, tu padre va a matarme...
Escúchame bien Aria Cooper, debes seguir al pie de la letra las disposiciones del programa, eso sí alguno de estos hombres acepta esta locura.
No se quien esta más loco, los del alto mando, tu o el hombre que quiera aceptar este contrato.
Sonrei picara, lo haré tio, te mereces un beso.
No me llames así, soy el Coronel Cooper para ti y no me beses.
Jaja...No te enojes que te arrugas.
Comportate niña y camina rápido que nos esperan...
Este Dia Temprano:
No podía creer que mi tío, me había permitido participar del programa, después de mucho rogar, claro.
La idea era reivindicar a uno de los soldados en su puesto, seria su niñera, siendo su doctora en psicologia y comportamiento psiquiatrico, es lo que el gobierno llama desperdicio de fondos refiriendose a los soldados presos.
Ya que su entrenamiento costaba mucho, no solo en dinero, sino tambien en tiempo y algunos que otros secretos.
Su cargos iban desde insubordinacion, pleitos, violencia extrema, etc.
Pero en realidad no esperaba ni queria terminar con un maniático peligroso.
Lo que mi tio, no sabía es que tengo un as bajo la manga y que es la mejor forma de estar con un guapo y fornido hombre que esta?
No estoy desesperada, pero si cansada de seguir las órdenes de papá, para el yo era otro soldado, no su hija, no me permitia ejercer mi profesión, me habia obligago a tomar medicina, no me llamaba la atencion pero obedecí.
Esta es mi oportunidad para ser independiente, no me daba otra opción, el mismo me había dicho que solo casada saldría de su domino, así que así sera.
Me di cuenta del programa por escuchar detrás de la puerta, aunque fue mera casualidad.
Estoy muy nerviosa, hoy iré a la base militar a escoger al chico, por un catalogo y después se hará el careo, esperando que este acepte.
Así que me preparo, poniéndome un atuendo adecuado pero sexy, con unos tacones altos, a los soldados les gusta eso, pienso llamar mucho su atencion.
Recojo mi cabello dejando al descubierto mi cuello y hombros.
Dicen que las pelirojas son calientes, en realidad no lo sé, no me catalogó así, pero no estaría mal aparentar solo un poco por hoy.
Me maquillo muy suave y lista, salgo satisfecha.
Tiempo Real:
Estos son los candidatos, míralos... lee sus datos, es importante que sepas porque están en prisión.
Tomate tu tiempo iré a mi oficina, cuando termines me avisas, iremos juntos al careo, hablo el Coronel.
Solo asentí para comenzar a mirar las fotos y a leer los datos, están ordenados por sus actos delictivos o violaciones al reglamento, si se les podía llamar así.
Llevaba mucho tiempo ya, y comencé a pensar que ninguno era para mí,
#19 ...bla bla bla...nop.
Suspire cansada, ya no quería mas...coloque mi frente sobre el catalogo, tenía que escoger a uno no había marcha atrás.
Levante mi rostro, cerré mis ojos y pase la página.
Baje mi cabeza para mirar de reojo.
Abrí mis ojos sorprendida.
Hay esta mi chico...el #20.
Teniente Coronel: Evan Blake
Edad: 33 años
Estado civil: Soltero
Detenido:
Por violencia extrema en lugar público.
1 víctima
5 heridos condición amarilla.
Destrucción de propiedad privada.
Condena: 7 años
Testigo: fallecido
Demandante: desaparecido.
Wow... una victima osea un muerto, un caso extraño, pero era él, era como ver a un ángel en fotografía.
Caray, es hermoso, sus ojos son azules de esos que te hipnotizan, de los que te atrapan y no puedes dejar de verlos, su cabello es castaño claro, piel clara, sus facciones varoniles pero muy marcadas.
Todo un militar.
Con mi teléfono tome una foto.
Me levante con la carpeta y la lleve al escritorio de mi tío, la coloque en frente de él y señale.
Lo quiero a Él, tío él es mi candidato.
De todos escogiste al más violento y agresivo, estas demente niña?...
Ni lo pienses.
No estoy demente, no me llames niña tengo 28 años, si no es Él, no es ninguno...y no olvides que no hay tiempo para que busques a otra chica.
Maldita sea!!! contigo...
Tomo el auricular y llamo a Ethel su secretaria, informando que citarán al Teniente Blake en la sala de entrevistas de la prisión militar en 30 minutos.
Me miró con el ceño fruncido, muy fruncido, demasiado diría yo.
Apreté mis labios en una línea y retuve mi ganas de brincar, chillar o reír por haberme salido con la mía.
Ahora, es la hora de la verdad, había tomado mis precauciones, tenía el contrato del ejército, debía leerlo para saber las clausulas, también añadí con Tom, mi abogado otras, todo es legal y se que mi padre junto con mi tío, darían el grito en el cielo al darse cuenta, por supuesto el abogado Zack Bouman de la armada sabía lo que yo tramaba, pero lo amenace con sacar ciertos trapitos sucios de él y cierta esposa de cierto teniente, así que no le quedó otra que acceder.
Cuando se dieran cuenta de la pequeña alteración ya sería demasiado tarde.
En la Prisión Militar :
Estaba en el patio haciendo mis ejercicios, cuando llegaron los guardias, llamándome y diciendo que me esperaban en la sala de entrevistas en 20 minutos.
No entendía quien podía ser, había prohibido a mis padres y hermanos venir a visitarme, tenía un año en este maldito lugar por un pleito en un bar, todo por defender a una chica de un mal nacido junto a sus secuaces.
Me levante y fui a la sala, no tenía tiempo de una ducha, me esposaron y nos encaminamos, al llegar a la sala por protocolo me sentaron en una silla en frente de un escritorio al otro lado de este habían dos sillas más, los guardas estaban a ambos lados de mi.
Estaba aburrido de esperar, no tengo paciencia para nada, estaba por irme cuando la perilla de la puerta giro y levante mi rostro, no daba crédito a lo que mis ojos vieron.