Siobhan había tenido un día maravilloso. Desde que renació en ese universo de fantasía sentía que la posibilidad de la felicidad era real y palpable. Ella ya había decidido vivir a pleno esta vida y eso significaba no dejar que las intrigas de la trama le afectaran. Claro que no estaba segura de hasta qué punto estaría enredada en ella, pero se esforzaría para no quedar envuelta en las desventuras de la anterior protagonista.
Esa noche había aceptado una invitación a cenar. Marga consideraba que era bueno salir y mostrar al mundo que ella no necesitaba, en absoluto, de los Reyes y su visión tenía lógica. Esa es la razón por la que iría a ese restaurante y comería todo lo que quisiera, todo lo que antes no podía comer.
“Marga, donde te has metido” pensaba Siobhan nerviosa al no ver llegar a su amiga. Es que no venían juntas del departamento, sino que se encontraban en el lugar.
_ Sio…acá estoy _ una voz la sobresaltó en ese momento, y al observar bien vio que lo que tenía delante no era un chico un tanto femenino, sino su amiga con un hermoso corte de cabello y un traje a medida exquisito.
_ ¿Marga? _ preguntó con algo de dudas Siobhan _ ¿Qué ocurrió con tu hermoso cabello? _
Marga tenía un cabello largo, y hermoso que llegaba justo hasta la mitad de su espalda y ahora estaba corto, tanto así que apenas tapaba sus orejas. Se veía bella, radiante y sumamente sexi con esa nueva apariencia. A eso le sumó un delicado maquillaje, que resaltaba aún más su delicada belleza.
_ Bu…bueno…tuve un accidente _ comentó la morena un poco apenada, parecía que se sentía avergonzada de aquello que había ocurrido.
Siobhan corrió asustada a observarla y estudiarla por todos los rincones, claro que solo lo que se podía ver a simple vista. La movió de un lado al otro, la estudió con cuidado y no encontró absolutamente nada.
_ Tranquila, estoy bien _ dijo riendo al ver la descompostura y preocupación de su mejor amiga _ yo estaba cocinando o inventando un nuevo plato…y cuando fui a encender el horno…vibró mi teléfono, dejé la perilla de gas abierta un segundo, o varios y cuando al fin quise encenderlo, una pequeña llama salió y se apoderó de mi cabello _ Marga hacía un puchero mientras relataba su aterradora experiencia con el fuego.
_ ¡Oh! ¿Fue así? _ Siobhan no quería decir nada, pero quería reír a carcajadas por lo boba y descuidada que era su amiga, pero al verla tan lamentable sintió pena y guardó silencio.
_ Por eso fui a la peluquería y me realizaron un cambio de estilo completo _ ahora sonreía feliz…y parecía modelar su nuevo atuendo.
_ Te ves maravillosa en realidad _ dijo la hermosa Siobhan _ me gusta…mucho, es algo diferente y creo que mucho más llamativo que antes _ elogió la joven con sinceridad.
Ahora, Siobhan se había acercado a su amiga y con una gran sonrisa la había tomado del brazo para luego ingresar al lugar. Ellas estaban felices y distraídas, absortas en sus propios mundos sin ver al hombre de piedra que salía apresurado de allí sin ver a nadie a su alrededor.
Ellas caminaron felices, seguras, siguiendo al mesero que las acompañaba a su mesa. Pero, como es la lógica de estas historias, la mesa estaba justo enfrente a la de los Reyes. Las jóvenes no se inmutaron, estaban completamente ajenas a todo lo que pudiera ocurrir a su alrededor.
En la otra mesa, alguien observaba con el odio brotando por todos los poros. Nanci no toleraba ver que su enemiga estuviera tan feliz, cuando en realidad debería de estar sufriendo y llorando por el amor de sus padres y hermanos.
_ Parece que yo me preocupaba sin razón… _ dijo fingiendo congoja mirando al frente, donde se encontraba Siobhan sonriendo.
Los hermanos Reyes se extrañaron ante ese comentario, pero barrieron con su mirada todo el lugar y no tardaron mucho en dar con la razón de la tristeza de su adorada hermanita. Como expelidos o disparados de sus asientos, ambos hermanos se pusieron de pie al unísono y con la misma teatral furia caminaron hacia la mesa de su “no hermana”.
_ Esto haces mientras que mi hermana está preocupada por ti _ dijo Hernán desmedidamente furioso.
Las dos jóvenes se vieron entre sí sin entender qué les pasaba a esos dos hombres.
_ Amiga… ¿crees que su madre los habrá dejado caer cuando eran bebés? _ preguntó Marga realmente asustada por la crisis mental de esos dos.
_ Antes sospechaba…ahora estoy segura _ contestó entre risas observando detenidamente a sus ex hermanos.
_ No puedes ser tan viciosa…siempre buscas la manera de hacer sufrir a Nanci…parece que te hemos mimado demasiado en la familia Reyes _ ahora fue el turno de Ignacio de soltar sus palabras absurdas.
_ ¿Disculpa? _ Siobhan quería mantenerse tranquila, pero estos dos sujetos sacaban lo peor de ella sin lugar a duda _ No sé de que diablos estás hablando, pero te aconsejo que cambies de proveedor, esa cosa que fumas no te está haciendo nada bien _
Los dos hermanos se observaron entre sí sin poder entender lo que ocurría. La Siobhan que ellos conocían siempre se dejaba amedrentar y bajaba la cabeza cuando era confrontada por ellos. Ahora, en cambio, no solo no había cedido a nada de lo que ellos pedían, sino que también respondía de manera mordaz.
_ Hermana…no seas así con los hermanos…ellos solo se preocupan por ti…yo también me preocupo…queremos que vuelvas a casa _ Nanci, había comenzado con su ensayada actuación de noble y sufriente dama.
_ Ja… ¿Se preocupan por mí? _ Siobhan se puso de pie y comenzó a caminar, en ese momento era como un abogado realizando su alegato _ bien, entonces fue gracias a su preocupación por mí que me abandonaron hace tantos años y jamás me buscaron. Fue su preocupación por mí la que hizo que me dejaran en ese sótano húmedo, donde me vi obligada a vivir por años. Fue su preocupación por mí la culpable de que yo haya estado internada en innumerables ocasiones porque Nanci se había sentido agraviada y ustedes debían castigarme a golpes. Tengo el cuerpo marcado por su preocupación por mí. He sido flagelada porque ustedes se preocupan ¿Es así? _ Lo de ella no eran preguntas, sino afirmaciones, lo que acentuaba el tono irónico de lo que se decía, como asegurando que había sido maltratada durante años porque “se preocupaban” por ella.
Una lágrima traviesa se quería dejar caer por los ojos de Siobhan, no por ella, sino por la del pasado. Por la protagonista de esta novela, que había sufrido tanto a manos de estos seres tan despreciables.
Todos los presentes se habían quedado en silencio, el espectáculo que estaba dando esta familia era mejor que ir a ver una película al cine. Todos quedaron sorprendidos por lo que ella estaba diciendo, ya que era del conocimiento público el amor que todos tenían por sus hijos, y saber que habían pasado estas cosas dentro de esa casa, les parecía muy interesante.
_ Hija ingrata…solo eres un paleto de campo. Has comido y te has vestido en la familia Reyes durante años, y ahora quieres hacerte la víctima. Solo has intimidado a Nanci desde que llegaste a la familia. Tus celos desmedidos, te han llevado a lastimarla una y otra vez…solo te hemos reprendido por tu crueldad con ella _ Ámbar Reyes estaba furiosa, no dejaría que esa malvada los deje como seres malos cuando la única culpable de todo es ella _ la última vez la arrojaste por la escalera, Nanci casi muere desangrada por tus intrigas y tu envidia, no puedes aceptar que ella es una niña dulce, buena, y que es el verdadero amor de Alexander _
Después de decir esto Ámbar golpeó a Siobhan en la cara, una cachetada certera que dejó su mejilla roja por el golpe. Ni un movimiento, nadie se atrevió siquiera a respirar, y es que ese último acto había sido desmedido y sin sentido.
Los murmullos no se hicieron esperar y con estos la desesperación de la mujer que había caído, redondita, en la trampa. Y es que lo que nadie veía era que Siobhan repetía en voz baja y a modo de burla cada una de las palabras de su madre, incluso las pronunciaba antes que la mayor como si supiera que iba a decir antes que la otra. Esta actitud molestó tanto a la señora Reyes que respondió de la peor manera, para ella, pero haciendo lo que Siobhan quería, demostrar que ella había sido injustamente tratada durante esos años.
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Hola a todos, gracias, en primer lugar, por leer esta historia nueva. Les agradezco sus comentarios y me gusta, eso ayuda a Siobhan a llegar a más personas y que todos conozcan su ¿desafortunada? Historia.
Ahora quiero comentar algo, que se refiere a la idea de escribir esta nueva novela. Si bien son muchas las que tengo pensadas, me decidí por esta porque siempre me llamó la atención ver que, en algunas historias, literalmente las protagonistas sufren hasta morir y no es hasta este final que, quienes la maltrataron injustamente, pueden ver la verdad. Es decir, la protagonista es una mártir que llora y sufre durante cientos de páginas. Al final muere. Y los que la hicieron sufrir solo descubre la verdad de todo tras la muerte de la sufriente.
¿No les parece ilógico? Porque a mí sí, y yo introduje a una mujer diferente en una de estas novelas, para lograr hacer justicia por todas esas mártires. Ella sí será feliz, ese es el único adelanto que daré.