Malik concluyó el entrenamiento con su tutor en Voltok, secó las pocas gotas de sangre que los golpes ocasionaron y siguió rumbo a su habitación para asearse, tenía el tiempo justo para llegar a la clase de Estrategia Militar. Aunque los vampiros no eran afectos al agua, la verdad es que después de su unión con el cachorro, algunas costumbres propias de los lobos fueron asumidas en su inconsciente y entre esas estaba el aseo diario. Dejó caer el líquido pensando en los cambios que el lobo habría sufrido por beber su sangre, quisiera saber cómo se encontraba y, ante todo, si se acordaba del pacto que realizaron después de los diez años que llevaban separados. Se acicaló para dirigirse al salón donde los demás herederos de los clanes se encontraban discutiendo temas relacionados con los te

