Capítulo 19: La noche con Ares —¡Bella! —dijo Ares se escuchaba preocupado—, ¿dónde estás? Miré a mi alrededor pero no vi nada que me indicara el nombre del restaurante donde se suponía que me encontraba. —No lo sé. Yo... lo siento, Ares. —susurro, me siento vulnerable, me siento culpable, y no sé por qué tengo tanto remordimiento. —No, Bella.... ha sido culpa mía —dijo—. ¿Puedes describir dónde estás? ¿Has ido caminando? Puedo alcanzarte... —Sí, llegué caminando —dije—. Estoy en un restaurante italiano, Ares yo... Mi voz se pierde cuando veo a alguien en la entrada del restaurante, con el teléfono pegado al oído. Lo reconocí de inmediato, cuando sus ojos se encontraron con los míos. Tragué pesadamente saliva. Se guardó el teléfono en el bolsillo de los jeans que tenía en el hotel.

