Dorian Collins -Tener a Romina en casa me trae paz, ella se entiende muy bien con mi hija, las dos tienen una conexión especial, algo que ni siquiera yo tengo.- -Tuvimos que cambiarnos de ropa como sabrán la nuestra estaba completamente mojada.- -Romina solo tenía un suéter que medio le cubría el trasero, ella al parecer no lo importaba.- -Pasamos a cenar, luego vinos una película, todo el tiempo su celular sonaba, el tubo que apagarlo, algo que por obvias razones me dio mala espina.- -Ya tarde en la noche acompañó a Irina a su habitación, la ayudó a preparar para dormir, yo mientras tanto la esperaba en el balcón.- -He vuelto- mencionó -Sentí como me abrazo por la espalda.- -¿El señor Ogro ahora que tiene?- preguntó dándome la vuelta para que la viera.- -No tengo nada- respondí

