Ni yo misma me entiendo.

1213 Words

Anne Ese imbécil me había mojado toda. Tuvimos que regresar empapados al club, montados en el caballo, riéndonos como dos críos sin remedio. Es un imbécil, el más grande de los imbéciles… pero, por Dios, cómo me hace reír, y eso me enfurece todavía más. Apenas bajamos en los establos, los empleados nos miraron con una mezcla de sorpresa y resignación. Nos tendieron unas batas blancas y gruesas para que nos cambiáramos. —Parece que sobrevivimos, Iceberg —dice él, con esa sonrisa descarada que me dan ganas de borrar de un manotazo. —Cierra la boca —respondo, quitándome el cabello mojado del rostro—. Esto es culpa tuya. —Toda mía —admite, llevándose una mano al pecho con falsa solemnidad. Nos cambiamos en silencio cada uno por su lado mientras los empleados se llevaron nuestra ropa par

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD