Anne Hamilton Cuando el avión aterrizó en Boston sentía la cabeza pesada. No había dormido nada. Liam bajó primero y luego me ayudó a descender del avión como si todo fuera completamente normal. Un coche ya nos esperaba. Durante el camino ninguno habló demasiado. Yo miraba por la ventana intentando pensar cómo explicaría todo en casa. Cuando el coche se detuvo frente a la casa de mis padres sentí el estómago tensarse. Liam salió primero y luego abrió mi puerta. —¿Lista? —preguntó. —No. Él sonrió apenas. —Aun así tendremos que entrar. Caminamos hasta la puerta y toqué. Mi mamá fue quien abrió. Primero me miró a mí… luego a Liam. Sus ojos se abrieron un poco. —Anne… Entramos y le hice una señal a Mayra y ella subió las escaleras a mi habitación con jaula en mano.Mi papá estaba

