"Si. Tengo que asumir la responsabilidad." Ese pensamiento se apoderó de mi como una orden. Ni siquiera podía recordar cómo salí de la torre principal. Desde los diez años, mi vida fue como el atardecer que tenía de rojo mi mundo todos los días. Pero nunca tuve ningún resentimiento. Esa era únicamente mi responsabilidad. Lo lamente tantas veces que también me cansé, así como hoy. No debería haber dejado que escapara. No debí ayudar a mi madre a escapar. Cuando tenía diez años, no tenía idea de que mis hermanos menores también necesitaban a mi madre. No, para ser honesta, lo ignore a pesar de que lo sabía. Porque yo también era una niña. No tuve más remedio que hacer todo lo posible para asumir la responsabilidad de mis hermanos menores. Cuando recobre el sentido, ya me encontraba c

