XXVII

2105 Words

XXVIIAbelarda se resistió á esta trapisonda, asegurando que ni en pedazos la llevarían á butacas de aquella manera, y así quedó la cuestión. Todo se redujo á ir á delantera de paraíso una noche que dieron La Africana, y al punto de sentarse las tres cundió por la concurrencia de aquellas alturas el comentario propio de tan desusado acontecimiento. «¡Las Miaus en delantera!» En diez años no se había visto un caso igual. La vasta gradería del centro y las laterales estaban llenas de bote en bote. Las Miaus eran conocidas de todo aquel público como puntos fijos del paraíso, siempre en la última fila lateral de la derecha junto á la salida. La noche que faltaban notábase un vacío, como si desaparecieran los frescos de la techumbre. No eran ellas las únicas abonadas á paraíso, pues innumerables

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