STEVEN Desperté con una enorme sonrisa en la cara. La noche anterior fue maravillosa y nada ni nadie podría empañar esa felicidad. Heavenly se encontraba acostada sobre mí. La verdad es que no me importaba, siendo sinceros, me encanta despertar de esta forma. Arrastre mi mano por toda su espalda suavemente hasta llegar a su culo y su piel se erizó. Nuestras piernas se encontraban enredadas, su coño estaba justo en mi pierna izquierda, poco a poco empecé a sentir su humedad y sonreí de medio lado. Toque su cintura y brinco, seguí subiendo mi mano hasta que llegue a su teta. No tenía un buen acceso, por eso la giré. Abrió sus ojos adormilados al instante y sonrió. La besé y cuando estaba a punto de subirme encima de ella, mi móvil se escuchó a lo lejos. Seguí en lo que estaba, pero al p

