CAPÍTULO SEIS No les llevó mucho tiempo regresar a la posada. Habían paseado en silencio por el camino de vuelta. Durante todo el trayecto, Amethyst no soltó su mano. La hacía feliz que él permitiera sostener su mano todo el camino. Cooper lo tomó como una buena señal de que pudieran llegar a ser algo más que amigos. Esperaba que al compartir el diario con ella, se encariñara con él. Sabía que tan pronto como Ben pudiera, haría el intento con ella. Su mejor amigo lo había desafiado a intentar ganarse a Amethyst, como si no tuviera oportunidad de lograr vencerlo. Aunque Cooper no solo quería a Amethyst por el deseo de ganar. En realidad, le gustaba. La encontró increíble y muy inteligente. Le agradaba pasar tiempo con ella. Se detuvieron frente a la puerta de la posada. Cooper empujó la p

