CAPÍTULO OCHO Amethyst se deslizó hacia un costado sobre la cama y abrió el diario en la página en que se había quedado. La emoción se apoderó de ella mientras se preparaba para leer y descubrir todos los secretos de Marianne. Se enteró de que Marianne había perdido a su hijo y al amor de su vida, pero quería entender cómo había sucedido todo. ¿Qué la había llevado a su destrucción? 19 de febrero de 1953 La fiesta de San Valentín…perfecta, no hay otra manera de describirla. Easton pasó por mí a mi casa trayéndome un hermoso ramo de flores. Era una mezcla de rosas y lirios. Mis dos flores favoritas, no recuerdo habérselo dicho. Es increíble cómo se las arregló para averiguarlo. De inmediato las puse en agua, así podría disfrutarlas durante más tiempo. ¿Puedo decir lo hermoso que es East

