Yo le entrego mi alma

1646 Words

—señor...— susurra ella tan perfecto, que literalmente provoco pensamientos oscuros a Sebastián Ella cierra los ojos, y lo peor es que él puede escuchar la respiración pausada de ella. Sebastian sigue subiendo y al tocar la parte herida, ella se queja. —debiste decirlo a tiempo, se van a formar vejigas, lo mejor es que te lleve a casa— dijo él tocando con delicadeza, pero la quemadura esta un poco más arriba, casi llegando a la intimidad de la chica —señor... Pare por favor— súplica aún con sus ojos cerrados, y pasa saliva. Ningún hombre la había provocado tanto como Sebastián Parrow. Por la forma en que ella le suplico, Sebastián se siente inquieto, retira su mano y retoma su compostura. la respiración de Anastasia es agitada, ella no es capaz de mirarlo a los ojos, sus mejillas est

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD