Vladimir tenía cubierta la boca de Inamori con su mano, ahogando sus quejidos por el miedo y el dolor que sentía en sus mejillas, producto del fuerte agarre del que era presa bajo las manos gentiles y ásperas de Vladimir, los ojos de Inamori derramaban lágrimas llenas de dolor y frustración, no sabía que había hecho mal, no sabía en que se había equivocado, pero no podía explicar nada y tampoco sería escuchada, la ira era lo que nublaba la mente de su acompañante. Vladimir se colocó en la entrada y sonriendo de manera triunfal; dio una fuerte estocada y profano el interior de Inamori con tanta fuerza y tanta violencia que la princesa sintió que algo dentro de ella se rompía, inevitablemente comenzó a temblar y retorcerse bajo los brazos de Vladimir quien hacía nulo caso a su petición sile

