Me quedé dormido, el sonido de unas llaves me despertó, me levanté enseguida, sentí un dolor fuerte en mi cabeza, toqué mi frente, tenía un golpe bastante notorio, el oficial me pidió acercarme a él. Tomé mi abrigo y seguí su orden, ¿Qué te hiciste, Jean? Preguntó al observar la sangre en mi frente y el abrigo. ¡No es grave, descuide! Le respondí mientras intentaba cubrir la herida con mi mano. Me dijo que debía llevarme a la enfermería, que no podía lucir así delante del juez, no sería conveniente para mí. En ese momento llegó mi abogado, le solicitó permiso al oficial para hablar a solas conmigo. Este le abre la reja a Jackson mi abogado y se retira, ¿Pero qué idiotez te hiciste?¿Sabes que con esa actitud perdería credibilidad tu defensa?¿Qué si el juez lo requiere, tú pasarías el resto

