Mis hermanas no dejaban de mirar mis nudillos, el olor a alcohol alerto a mi madre, tal vez fue una excelente idea limpiar mis heridas con ello. ¿Estabas tomando, Jean? Me preguntó mientras intentaba acariciar mi rostro. Entonces me acerqué lo suficientemente para que pudiera alcanzarme. Le dije que había ingerido un par de copas, le sonreí y ella me correspondió. ¡Sólo no seas como tu padre! Me expresó con una voz débil. Ella quería volver a esa casa, quería saber cuando la llevaría hasta allá, no estaba preparado para decirle la verdad, además el plan siempre fue llevarla bajo un engaño a mi casa. Mi madre me preguntó sobre una mancha roja que tenía en el cuello de mi camisa, Greecy se acercó enseguida y sonriendo respondió que era un simple lápiz labial de alguna mujer con las que

