Después de que estuvieron juntos en la ducha, Dominic y Sara salieron de ducharse juntos, secaron sus cuerpos con la misma toalla que usaba Dominic, y pronto, se acercaron hasta su cama, sin preocuparse de que todavía estaban desnudos. Fue en ese momento, cuando Dominic tuvo el valor de preguntarle a Sara acerca de su estado en el que se había aparecido. — Sara, ahora sí, ¿Quieres explicarme qué es lo que te pasa? ¿Quieres decirme por qué tienes los ojos irritados? — preguntó Dominic, mientras esperó a que Sara, cogiera de uno de los cajones de la mesita de noche de Dominic, un paquete de cigarrillos y un encendedor, ella sacó un cigarro, se lo puso en la boca, y luego, lo encendió, dejando que el humo con el calor de la llama del fuego del encendedor, comenzara a elevarse por el aire, o

