— ¿Ya estás lista? — preguntó Dominic. — Sí, ¿Tú también lo estás? — respondió Anastasia. Dominic asintió. — Muy bien, vámonos, no perdamos más tiempo para salir que de por sí lo hemos perdido en la ducha — Anastasia, sugirió. Dominic se río nervioso. Anastasia sintió que sus mejillas se han ruborizado, y entonces, ella se apuró a salir con Dominic de la habitación, bajaron hasta el primer piso de la habitación, y luego, se marcharon a buscar camino hacia el auto para cuando se despidieron de los chicos después de que ellos se los encontraron sentados en el comedor, comenzando a cenar juntos. Dominic arrancó el auto, y mientras que conducían, Anastasia y Dominic discutían acerca de a cuál restaurante iban a ir a cenar, sin embargo, y terminaron aceptando la idea de que fueran a

