- No sé porque piensa así de Bruno, el no es malo y con el tiempo lo comprobarás. - Pues espero que esté en un error, y no seas tú la que se de cuánta de como es realmente el. - Ya verás que así será, tengo años de conocerlo y se que todos lo juzgan mal. De pronto sonó su teléfono. - Hola mi amorcito, ¿dónde estás? - Estoy comiendo ¿por qué? - Ahora recuerdo que me dijiste que ibas a comer con unos clientes, ¿me podrías decir quienes son tus clientes? - No tengo porque decírtelo. - Claro que no, porque no estás con ningún cliente, me cambiaste por tu amiguita, preferiste mentirme y te fuiste con tu amiga, que al parecer es más importante que yo que estoy luchando por recuperar lo nuestro, vaya manera de intentarlo conmigo y darme una oportunidad. - Espera no es así, simplemente ay

