Luego se puso las bragas sucias de mi hijastra, se quitó los calcetines sucios y empapados de semen, me quitó sus zapatos planos y se los puso en los pies descalzos. Me puso el zapato que estaba oliendo en la polla y me dijo que me vistiera. Quería ir a comprar zapatos. Me vestí y nos subimos al coche para ir a uno de los grandes centros comerciales de una ciudad vecina. No podía creer lo fácil que era andar con dos zapatos en la v****a mientras yo luchaba por ocultar el enorme bulto de mis pantalones de mi polla y el zapato. Finalmente llegamos a la zapatería y se probó docenas de pares... se aseguraba de que sus jugos, los míos y los de Sherry se esparcieran en un montón de zapatos nuevos. Esta chica tenía una mente más sucia que la mía y me encantaba. Se probaba un par y luego se balan

