|48| Doce horas. Eso era lo que llevaba desaparecida Lía, no llamaba a nadie, nadie la localizaba, la habíamos intentado llamar un montón de veces, pero nada que respondía. Y la policía no había hecho ni una mierda porque aún “no había pasado el tiempo mínimo para declararla desaparecida” Hijos de puta. Kris, el padre de Lía ya se había enterado de todo lo sucedido y estaba como loco dando órdenes a quien fuera para desplegar una búsqueda, Amanda era un mar de lágrimas, Carolina se mantenía cuerda pero en su rostro se mantenía una expresión de preocupación. Y yo, yo sentía que se me acababa el mundo si ella no aparecía pronto. —Deja de caminar así y dinos de una vez dónde está —listo, ya fue. Me fui contra David y lo levanté del cuello de su camisa, lo separé unos cuan

