Capítulo 25: Descubriendo secretos. —¡Mamá! — exclamó mi hermana. —Creo que no fue buena idea venir— habló Kris y yo bajé mi cabeza desanimada. —Quédate, le harás bien a Lía, últimamente no ha estado bien— esas palabras las dijo fue mi mamá, mi hermana estado quedó tiesa al lado de mis sobrinos y yo volví a mirar con una sonrisa. —Pasa, pasa— él entró y se notaba un poco incómodo. Mamá estaba peor que él y miraba al suelo con nerviosismo recogiendo los pedazos de pocillo que había roto, mi hermana ya no se encontraba en el comedor, sino que estaba parada a la salida de la cocina, Teo y Leo estaban en sus brazos, sabia que esa era su forma de ocultarse. Por otro lado, Franco seguía en el comedor y en su regazo ahora se encontraba Nicolás mirando de un lado a otro. —Buenos dí

