Bastián se quedó paralizado por un momento, tratando de procesar la información que acababa de recibir. No podía creerlo, le era difícil aceptar que se había enamorado de alguien cercano a esa desagradable mujer que tanto daño había causado a su familia. Su mente daba vueltas intentando comprender cómo era posible que su novia tuviera lazos con esa persona que tanto despreciaba. Hasta donde había investigado, esa mujer no tenía conexiones con los Roble. ¿Cómo es que ahora resultaban ser primas? La revelación lo dejó aturdido y confundido. Por un lado, estaba el amor profundo que sentía por Amaia, y por el otro el odio visceral hacia todo lo relacionado con la mujer que había destrozado a su madre. Estos sentimientos contradictorios chocaban en su interior, provocándole una gran turbación.

