Asim, solo la observa dormir, no puede dejar de admirar a esa niña que él recordaba, traviesa e impertinente. Ahora era toda una mujer, a pesar de que bien sabía que ella solo tenía 16 años. Eso, le daba miedo, el que lo viera viejo para ella. Por tradición sabía bien, que era normal, que a la edad de ella, las familias comprometían a las niñas desde muy chicas. La mayoría, a esa edad, eran obligadas a casarse. Sin conocer, con quién y qué edad tenía el hombre, con quién compartirían sus vidas. Él no estaba de acuerdo con esa tradición, pensaba que ellas, debían elegir con quién debían pasar su vida y debía ser por amor. Por eso, no quería forzar, nada. Necesitaba estar seguro de que ella, realmente lo amaba. Shomi, no podía dejar, que él dejara en un susurro sus palabras. Con le

