Víctor El frío es intenso. Me siento algo cansado. La noche se me hizo larga y la madrugada aun mas. Pocas son las veces que puedo dormir tranquilamente. El insomnio se ha apoderado de mi cuerpo en estos últimos años. Observo mi reloj. Es muy temprano. A esta hora el diablillo espera con ansias su yogur. Es un hábito que le cree desde que tenia uso de razón. Aun recuerdo cuando Alda estaba en sus últimas semanas de parto. Una tarde tranquila como cualquier otra. Estábamos reunidos en el jardín de la casa celebrando un nuevo negocio de Alessandro. Todos conversábamos casualmente, hasta que a lo lejos vimos cómo Alda empezaba a sentirse mal. Flor que estaba embarazada sufrió un ataque de pánico al ver aquella mujer casi gritar de desesperación. Alessandro cargó a su esposa

