Pov: Tania Lousteau Gimoteo por el dolor de cabeza. — ¡Auch! —jadeo cuando agua helada me empapa. — ¡Espabila, niña! —mis labios tiemblan por el shock de frío. — ¡MALDITA LOCA!—grito desesperada—. ¡Déjame ir! ¡Déjame ir! —me muevo y noto que tengo las manos atadas. — ¡Nunca! —me abofetea. Grito de la frustración y el dolor, había olvidado que dolía tanto que me abofeteara. Niego enojada conmigo misma y lloro por lo mismo. — ¿Por qué lloras? ¿Quieres llorar con razón? —me vuelve a abofetear y más lloro. No debí escucharla, todo fue una maldita trampa, soy una estúpida, ella no me va a dejar ir y lo arruiné, no volveré a ver a Milo, no volveré a tener mi vida, todo se arruinó. Lo arruiné, soy tan estúpida, soy una imbécil. ¿Qué estaba pensando? ¡Ilusa, boba, idiota! Una de la

